Ante la noticia de que Luis Lauretto, expresentador de VM Latino, habría regresado a las calles tras abandonar el centro donde tenía un año rehabilitándose contra el alcoholismo, nos dimos a la tarea de buscarlo en el centro de San José y ofrecerle ayuda, sin embargo, la escena en la que lo hayamos fue bastante desgarradora.
Luego de verlo tan repuesto, alentado y con buen ánimo en las últimas apariciones con sus amigos del programa radial “La Dosis”, que conduce el cantante de metal Nelson Guillén, de la banda nacional Agressor, y Alexander Quesada (Axl Metal), la forma en la que lo encontramos este jueves, poco antes de las 2 p.m., es realmente triste.
LEA MÁS: Imagen que circula en redes genera preocupación por condición de Luis Lauretto
Laurito, como le dicen sus amigos, estaba tirado en una de las aceras cercanas al Banco Central durmiendo sobre uno de sus brazos y con un abrigo gris cubriendo su cara.
Su abrigo reflejaba que tenía días de andar rodando en la calle, así como su cabello largo y canoso.
Los evidentes tatuajes en sus brazos nos confirmaron que se trataba del experto en música rock, quien en los años noventas e inicios de los dos mil fue todo un pegue en la televisión nacional.
Al acercarnos comprobamos lo que muchos sospechaban, que volvió a caer en las garras del alcoholismo, enfermedad con la que viene luchando desde hace años.
LEA MÁS: Amigo del expresentador Luis Lauretto: “Por políticas del centro no se podía detener”
Está avergonzado
En un principio Laurito nos dijo que no deseaba hablar de su condición actual y del por qué abandonó el centro de rehabilitación; sin embargo, poco a poco se fue abriendo con nosotros, pero pidió que no lo grabáramos en video, pues sentía mucha pena.
El expresentador reconoció que se siente avergonzado, pues sabe que mucha gente ha intentado ayudarlo, pero que lamentablemente no pudo evitar volver a caer en el vicio.
“Siento vergüenza de pedir ayuda”, dijo, por eso nos pidió que lo ayudáramos a buscar dónde pasar la noche porque no tenía un lugar para dormir.
Él mismo nos contó que hay un hotel ahí muy cerca que le cobraba 2 mil colones por pasar la noche y nos pidió que le ayudáramos a pagar la estadía de este jueves.
“Vamos, yo lo llevo donde la colombiana y usted le paga a ella, no me dé a mí la plata”, nos solicitó.
LEA MÁS: La Teja logró dar con “Laurito” en el centro de San José y lo que encontramos fue muy triste
Mientras caminábamos hacia la avenida 4 debimos hacer tres paradas, pues por su condición le faltaba el aire y pedía descansar unos minutos.
Pida por mí
En ese trayecto ya conversó un poco más con nosotros y reconoció que él mismo decidió dejar el centro de rehabilitación.
“Por favor, pídale a Dios por mí. Necesito ayuda”.
“Llevo una semana en la calle. Ya estoy cansado”, mencionó con su singular voz.
Lauretto aseguró que por más que ha querido dejar de tomar no logra controlarse y por eso se siente avergonzado de fallarle a tantas personas que han intentado ayudarlo.
“Caigo y caigo y vuelvo a caer. Me da vergüenza hablar con Dios porque vuelvo a caer”, mencionó.
Al llegar al hotel, ubicado unos 200 metros al sur del antiguo edificio de Grupo Extra, intentamos alquilarle una habitación por dos noches para ayudarlo.
Sin embargo, nos topamos con la sorpresa de que la administradora se negó, pues según nos dijo, el día anterior él estuvo en las afueras del edificio vomitando sangre de lo mal que se encontraba y recomendó que lo mejor era llevarlo a un hospital.
Laurito reconoció que esto sí era cierto y hasta nos aseguró que había ido solito al hospital por lo mal que se sentía. En su brazo andaba una curita, que según dijo, se la habían puesto en el centro médico.
LEA MÁS: Amigo del expresentador Luis Lauretto: “Por políticas del centro no se podía detener”
Promesa en veremos
Por insistencia suya lo dejamos acostarse a dormir en la acera de este lugar, que al parecer, ha estado frecuentando estos días.
Para tratar de ayudarlo le buscamos algo de comer mientras tanto y, al regresar, le ofrecimos una mejor opción de dónde pasar la noche tras conversar con Mauricio Villalobos, fundador de Chepe se baña.
Villalobos nos dijo que con mucho gusto lo recibiría en el nuevo albergue que acaban de habilitar para los adultos mayores en condición de calle, para que tengan donde refugiarse ante los fuertes fríos de estos días.
Allí se comprometieron en tener lista una cama y darle la opción de que pueda bañarse y desayunar al otro día.
Por más que intentamos convencerlo de ir, no quiso; sin embargo, prometió que al caer la noche iría al albergue de Chepe se baña. Dicho refugio provisional se ubica en las inmediaciones de la estación del Pacífico.
Después de más de una hora de estar con él, dejamos a Laurito ahí en la acera durmiendo, como él lo pidió, y nos fuimos con la esperanza de que en verdad cumpla su palabra y que por lo menos buscara dónde pasar bien la noche mientras encuentra la fuerza de nuevo para levantarse, por voluntad propia, de esta enfermedad que lo tiene atrapado.








