El nombre de Manuel Ruiz que no le resulte familiar a algunos, pero basta mencionar que él es “Paco”, el de la serie La Pensión, para que la memoria se active sin mucho esfuerzo.
Han pasado casi 15 años desde que el actor “Manolo” Ruiz dejó de salir en la recordada casa de doña Tere, donde su personaje era uno de los más queridos.
Desde entonces, muchos han asumido que Ruiz se retiró del todo de la actuación y, en especial del teatro, máxime que en el 2017 se pensionó tras ser en tres ocasiones el director del Artes Dramáticas del Teatro Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR).
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Conversamos con él para saber qué ha sido de su vida desde entonces y nos reveló que está muy entusiasmado porque volverá a interpretar un personaje después de muchos años y a dirigir una obra, aunque desde siempre sigue ligado al teatro.
“Yo no sé por qué la gente piensa que yo me fui o que me retiré. Yo estoy aquí todo el tiempo escribiendo y dirigiendo, tal vez porque no me han vuelto a ver al frente del escenario, pero del teatro nunca me he ido”, dijo.
Tras jubilarse luego de 27 años y medio de trabajo académico y artístico, Ruiz optó por bajar el ritmo sin alejarse de su vocación.
Su vida transcurre ahora entre Costa Rica y Estados Unidos, pues junto con su esposa, Selena Wilson, adquirió una casa en Florida, a ocho minutos de Daytona, donde se la pasa vacacionando por meses.
De hecho, recién regresó al país tras irse en octubre para estar con su esposa, quien pasa más tiempo en este lugar, pues ahí vive un hermano y parte de su familia.
“Lo que hago es que leo mucho, trato de escribir cosas. Veo series, cosas que antes no podía hacer. Veo películas, salgo a conocer. Ya conozco mucho de Florida”, contó.
Aunque le gusta mucho la vida en el extranjero insistió en que nunca ha contemplado mudarse definitivamente, pues todavía no piensa desligarse del todo del teatro y mucho menos de su amada Alajuela.
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De regreso a las tablas
Actualmente, Manolo atraviesa un momento especialmente activo porque está trabajando en dos obras al mismo tiempo. En una actuará y en otra estará dirigiendo.
Su regreso a la actuación se da con “Los árboles mueren de pie”, una obra que conoce a profundidad, pues él mismo la dirigió en 2017 para la Compañía Nacional de Teatro.
“Me llamaron desde octubre o noviembre y yo pensé que era para dirigirla otra vez”, dijo con sinceridad.
Sin embargo, le ofrecieron hacer el papel del abuelo, por lo cual no pudo negarse a pesar de que desde el 2019 no hacía un personaje.
“Es una obra muy bonita. Tiene comedia, pero básicamente es un drama. La gente termina llorando, pero llorando de pie. Cuando la hicimos hace nueve años, la respuesta fue impresionante, la gente se ponía de pie a aplaudir”, recordó.
Dicha obra se estrenará el próximo 6 de marzo y estará hasta el 22 de ese mes en el Teatro Eugene O’Neill, Centro Cultural Costarricense - Norteamericano, con funciones viernes, sábado y domingo.
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En paralelo a ello, dirige la obra “Crimen, Champú y Tijeras”, una comedia interactiva que ya había montado hace once años y que regresará a escena en abril.
“Es una obra donde el público decide, por votación, quién es el asesino. Eso siempre genera algo muy especial, porque el público no es pasivo, se involucra completamente”.
“Yo siempre estoy trabajando en alguna obra. Por ejemplo, ahora está Suegras de Bárbaras, al rescate; esa la dirigí yo y ya llevaba dos años y medio”, dijo.
Problema de salud
Manuel también nos contó que deberá someterse a una cirugía en la garganta debido a un pólipo que le encontraron en sus cuerdas vocales, afección que le ha provocado una disfonía persistente y dificultades para hablar con normalidad.
Según explicó, la voz que actualmente se le escucha no es su voz real, sino una alterada por el pólipo, aunque dice que le queda perfecta para el papel de abuelo que interpretará en la obra de Alejandro Casona.
“A veces no puedo hacerme oír en una reunión, no me sale la voz”, comentó, señalando que viene arrastrando estos síntomas desde hace al menos seis o siete meses, aunque en un inicio pensó que se trataba de una gripe mal curada.
El problema fue detectado el año pasado, durante una consulta de control con su endocrinólogo —especialista que visita regularmente debido a su diabetes— antes de un viaje a Estados Unidos. Posteriormente, una especialista confirmó el diagnóstico mediante un estudio directo de la garganta y recomendó que lo mejor era la cirugía.
Sin embargo, decidió postergarla para poder cumplir con estos compromisos teatrales y mientras está tratándola con medicamento para que el pólipo no crezca.
Aunque la cirugía será ambulatoria, lo que lo tiene preocupado es que deberá permanecer en silencio entre cinco y seis días.
Todavía no ha definido la fecha en la que se la hará, pero será por lo privado y después le tocará recibir terapia para recuperar su voz.
“Terapia de voz, empezar poquito a poco a producir sonido. La doctora me asegura que todo va a salir bien, así que estoy tranquilo”, agregó.
Lejos de un retiro, Manolo confirma que sigue tan activo como siempre, demostrando que su vínculo con el teatro permanece intacto.





