Hay una grave preocupación en el país, pues cada vez más la población envejece y Costa Rica reporta una baja tasa de natalidad, lo que podría traer problemas a las pensiones de las futuras generaciones.
Según un informe de Naciones Unidas, Costa Rica atraviesa una “acelerada transición demográfica”, porque la tasa de fecundidad cayó a 1,12 hijos por mujer. Esto posiciona al país en niveles catalogados como “ultra bajos”.
Especialistas y organismos internacionales consideran que una tasa cercana a 2,1 hijos por mujer permite la estabilidad poblacional.
No obstante, el país vive otra realidad y las pensiones de las futuras generaciones están en peligro, pues al tener una baja tasa de natalidad, no habría suficientes aportes para sostener las pensiones de los futuros jubilados.
“En los últimos 15 años se ha duplicado la cantidad de personas pensionadas y la relación entre las personas que están trabajando por cada pensionado cada vez disminuye más, a tal nivel que en el 2050 vamos a tener dos personas trabajando por cada pensionado”, dijo Leiner Vargas, economista de la Universidad Nacional.
Naciones Unidas señaló que la reducción en el número de nacimientos “acelera el envejecimiento poblacional y plantea nuevos retos para la sostenibilidad de los sistemas de salud, pensiones y cuidados”.
Según datos de la ONU, el 11% de la población de Costa Rica es adulta mayor, más del doble que hace dos décadas.
Diego Hidalgo, un joven de 35 años, comentó que hace muchos años se decía que la pensión no les iba a alcanzar y que, si no se hacía algo pronto, cuando llegaran a la vejez iba a haber un déficit.
“La situación que estamos viviendo ahorita refleja que no se hizo absolutamente nada, más bien empeoró y vamos viendo cada vez más cerca ese momento donde no vamos a llegar a tener pensión, a pesar de haber cotizado todos esos años”, dijo Hidalgo.
Ante la situación actual con las pensiones, Hidalgo dio un consejo para su generación y otros jóvenes: tener un ahorro y una inversión desde temprana edad para asegurar dinero en la vejez.
CCSS advirtió peligro
La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) advirtió hace unas semanas sobre el peligro que corren los ahorros del seguro de salud.
Debido a que muchas personas no pagan sus obligaciones, es decir, son morosas, los ahorros del seguro de salud podrían reducirse progresivamente en los próximos años.
Las autoridades proyectan que a partir del 2030 podrían presentarse presiones financieras. Hacia 2036, podría darse un eventual agotamiento de las reservas si no se implementan acciones correctivas.
LEA MÁS: Así le entrega Rodrigo Chaves el país a Laura Fernández
Asimismo, el envejecimiento de la población también podría impactar al sistema. La Caja indicó que para 2038 se proyecta que la proporción de personas adultas mayores alcanzará el 18,3%, lo que podría implicar una mayor demanda de servicios de salud y un incremento en los costos asociados.
“Cuando un patrono deja de pagar a la Caja no solo afecta al seguro de enfermedad y maternidad, que es el que nos garantiza que tengamos ebáis, clínicas y hospitales, sino que además afecta al seguro de pensiones, es decir, al régimen de Invalidez, Vejez y Muerte”, dijo Vargas.
¿Cómo se puede asegurar el futuro de los pensionados?
El economista comentó que el Estado no tiene una tarea sencilla para resolver el problema y darle sostenibilidad e invertir apropiadamente los fondos para las pensiones.
“La migración formal por cada trabajador debería propiciarse porque cada vez tenemos más personas adultas mayores y menos jóvenes dispuestos a trabajar”, indicó el economista.
Para asegurar la pensión de las futuras generaciones, se deben fortalecer los mecanismos para que las personas puedan ahorrar a largo plazo.
“Esquemas de ahorro como el ROP (Régimen Obligatorio de Pensión Complementaria) o las pensiones complementarias individuales son una tarea urgente de implementar y fortalecer”, añade.
Vargas señaló que no se puede obligar a las personas a tener hijos; sin embargo, sí se pueden realizar acciones para asegurar las pensiones.
“En muchos países se ha fomentado que las familias tengan hijos, mediante subsidios y mecanismos como becas escolares y centros de cuido para mujeres, jóvenes y niños”, comentó el economista.
De hecho, la CCSS anunció hace unos días una serie de iniciativas para fortalecer el régimen del seguro de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), las cuales fueron presentadas ante la Junta Directiva de la Caja.
Entre las propuestas están aumentar el requisito de cuotas de 300 a 360, redistribuir el 0,25% del Banco Popular y las cargas patronales de otras instituciones hacia el IVM, hacer ajustes en la tasa de reemplazo integral, en la pensión anticipada y en las compensaciones para las mujeres, dar un incentivo por postergar la pensión, eliminar el anclaje de la pensión mínima a la base contributiva y más.
Leiner Vargas opinó que la mayoría de las iniciativas de la Caja no funcionarían para los pensionados.
Por ejemplo, consideró que el fortalecimiento de la educación financiera previsional no es trabajo de la Caja, sino del Ministerio de Economía.
“Para las pensiones de 30, 40 o 50 años hacia adelante, hay que buscar medidas distintas. Una de ellas es, por ejemplo, la pensión consumo (uso del Impuesto sobre el Valor Agregado para el ahorro previsional), pero para ello tiene que haber voluntad política de permitir que parte del impuesto se pueda redistribuir a través de la pensión o buscar alternativas adicionales”, dijo Vargas.
LEA MÁS: MEIC publica lista de las 88 ayudas económicas que muchos desconocen disponibles para emprendedores


