Los cilindros de gas forman parte de muchas casas de familias costarricenses. Según la Encuesta Nacional de Hogares (Enaho) 2024, el 52,9% de los hogares usa gas como principal fuente de energía para cocinar, frente a un 44,5% que usa electricidad y un 2,5% que usa leña o carbón. Sin embargo, una pequeña fuga puede convertirse en una emergencia si no se detecta a tiempo.
El ingeniero Óscar Echevarría, especialista en seguridad, recuerda que el primer paso es confiar en el sentido del olfato. “El gas para cocinar no tiene olor, pero es obligatorio agregarle un odorizante para que uno pueda identificar si es que hay una fuga”.
Si percibe un olor similar al de huevo podrido cerca del cilindro de gas o la cocina, no lo ignore. También debe prestar atención si escucha un silbido cerca de la válvula o las conexiones.
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Revise la instalación
Las fugas muchas veces no ocurren en el cilindro, sino en los accesorios. Por eso es importante revisar periódicamente la manguera y el regulador.
Echevarría advierte que muchas personas utilizan mangueras para agua, algo que representa un riesgo. “Con el tiempo se reseca, se resquebraja y por allí empiezan las fugas de gas”.
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Lo recomendable es utilizar una manguera certificada para gas y respetar su vida útil. “Lo más importante es respetar las fechas de cambio de la manguera. No estirar la vida útil”, enfatizó.
Además, el cilindro debe permanecer siempre en un lugar ventilado. “Hay que ventilar siempre, mantener ventilado el local”, señaló el especialista. Esto es fundamental si se toma en cuenta que, según la Aresep, el 76% de los hogares que cocinan con gas mantiene el cilindro dentro de la vivienda, una práctica que las autoridades consideran riesgosa sin las medidas de seguridad adecuadas. La cifra es todavía mayor en zonas rurales: llega al 85% en la región Huetar Norte y al 84% en la Huetar Caribe, según datos del Aresep.
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¿Cómo comprobar si existe una fuga?
Una forma sencilla de verificarlo es aplicar agua con jabón sobre las conexiones. Si aparecen burbujas de manera constante, probablemente exista una fuga.
Nunca utilice fósforos, encendedores o cualquier tipo de llama para hacer esta prueba.
¿Qué hacer si huele gas?
Si sospecha una fuga, cierre la válvula del cilindro, abra puertas y ventanas y apague cualquier llama que esté encendida.
También evite encender o apagar interruptores, desconectar aparatos eléctricos o hacer llamadas desde el interior de la vivienda. Lo más seguro es salir del lugar y pedir ayuda desde el exterior.
“Cuanta más ventilación hay, hay menos riesgo de explosión”, recordó Echevarría.
Un mantenimiento periódico, utilizar accesorios certificados y atender cualquier olor extraño pueden marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
