Tremenda lección de vida, otra vez, nos está dando don Marco Benavides Segura, mejor conocido como Makey Benavides. El ciclista costarricense, de la pura cepa de Esparza, pedaleando firme y constante ya llegó a México.
Nos cuenta Makey, con tremenda alegría, que ya pedaleó unos 1.300 kilómetros, distancia que hay entre Esparza en Costa Rica y Tapachula en México, que fue la primera gran parada que hizo en tierras aztecas.
No fue que entró ayer o antier, no, ya tiene varios días de rodar en el asfalto mexicano, incluso, aunque no lo crean, se tuvo que esperar dos días en Tapachula para que lo alcanzara don David Vela, quien vive en Cartago y ahora acompañará a Makey hasta la Ciudad de México.
Ahora son dos ticos de oro pedaleando
Don David salió de Tiquicia a Guatemala en avión, agarró un bus de suelo guatemalteco a Tapachula y de ahí inició en cleta con Makey.
Es nativo de la zona sur. Trabajó en el área deportiva, en la preparación física como educador. Tiene 72 años y ya es pensionado.
“Tenía el sueño de ir en bicicleta al Mundial como Makey. Para el 2014, cuando él lo hizo, casi lo acompaño, pero no pude. Siempre le dije que en alguna Copa Mundo lo iba acompañar.
“El peor obstáculo es que yo no estaba muy metido en el tema de la bicicleta, apenas pedaleaba y sabía que un recorrido así es bien duro. No pude salir con él de Costa Rica, pero le dije que le llegaba a El Salvador o Guatemala, primero debía hacerme chequeos médicos. Me he sentido bastante bien, el clima muy caliente, terrible, pero aquí vamos poco a poco”, dice el profe.
Ambos ya llevan más de 400 kilómetros, o sea, ya van dos ticos pedaleando en México con el sueño mundialista.
Se siete pura vida
Conversamos ampliamente con Makey para ver cómo va la aventura.
- ¿La salud?
Estoy como un chiquillo de 15.
- ¿No es que usted hace menos de un año fue operado de la columna?
Sí. Pero le repito, estoy pura vida, me siento muy bien. En el hospital de Puntarenas me dejaron mejor que un quinceañero, es más, tenía una vértebra jodida y hasta esa me arreglaron.
- ¿Algún pacho que le haya pasado?
Ya me he estallado varias veces y me ha tocado detenerme y arreglar yo mismo las llantas, por dicha traigo de todo. No es pacho, pero sí me ha golpeado el sol que está fuertísimo y aquí en México el viento golpea fuerte hay que tener mucho cuidado.
- ¿Sigue firme el sueño mundialista del partido inaugural?
Todo sigue igual. Voy directo a Ciudad de México y espero estar dentro del estadio el partido inaugural entre México y Sudáfrica. No tengo entrada, pero tengo la fe de que algo pasará y podré entrar al juego.
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¿Cómo ha hecho con las dormidas?
Vieras que yo de eso no me preocupo, siempre aparece una buena persona que me ofrece su casa para pasar una noche. Desde que salí de Esparza así ha sido. Cuando no sucede, alquilo algún lugarcito y ahí la paso. Dios y la Virgencita de los Ángeles siempre me ayudan.
Van a llegar sobrados
- Entre Tapachula y Ciudad de México hay unos 1.160 kilómetros. ¿Cómo ve el panorama?
Yo me siento que ya llegué. Ya no me detiene nada. Con 66 años ya a uno le ayuda demasiado la experiencia.
- ¿Si llega a Ciudad de México para el 11 de junio, día del partido entre mexicanos y sudafricanos?
Por supuesto. Es más, llego antes, creo que mucho antes si Dios y la Virgencita quieren. Estamos haciendo un promedio de 50 kilómetros por día, eso significa que en unos 20 días ya estaremos en Ciudad de México. Nos van a sobrar como 11 días.
- Estamos hablando el 12 de mayo, a las 11 de la mañana, ¿por dónde están?
Vamos rumbo a la ciudad Chahuites que es del estado de Oaxaca. Nos faltan unos 40 kilómetros para llegar. Paré para atenderle la llamada, de hecho, voy estallado de una llanta, pero no la reparo hasta que lleguemos a un plueblito, es mejor.
De Esparza a Ciudad de México
Makey es un ebanista de Esparza de 66 años que decidió emprender una nueva aventura sobre dos ruedas. Salió de su casa, en San Jerónimo de Esparza, el 14 de abril y ya pedaleó por Nicaragua, El Salvador y Guatemala.
A sus 66 años, Makey es todo experiencia. Tiene más de 50 años manejando bicicleta. Participó en dos Vueltas a Costa Rica y formó parte de reconocidos equipos nacionales en los años 80.
Además, ya logró asistir pedaleando a tres Copas del Mundo: Brasil 2014, Rusia 2018 y Catar 2022. Quiere ser uno de los pocos aficionados del planeta en llegar a cuatro mundiales viajando en bicicleta.
El viaje en bici tiene todavía más mérito porque hace menos de un año sufrió una grave caída desde un palo de aguacate y dañó varias vértebras por eso tuvo que ser operado de la columna.
Tras recuperarse, se subió nuevamente a la bicicleta para ver cómo se sentía y, al sentirse bien físicamente tomó la decisión de lanzarse rumbo a México.
Makey asegura que su gran motivación es la fe en Dios y que siempre viaja acompañado de la virgencita de Los Ángeles.






