Las pruebas de paternidad que hace la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) se han vuelto una herramienta de justicia que busca el reconocimiento de los derechos de los niños.
Muchas mamás deben recurrir a ellas para que los papás de sus hijos se hagan responsables. Hay mujeres que desconocen qué deben hacer para solicitar una de estas pruebas de ADN, por eso aquí le explicamos.
La Caja entregó, el miércoles 23 de abril de 2003, el primer resultado de una prueba de paternidad, luego de que su Laboratorio de Genética Humana obtuviera la acreditación oficial.
De acuerdo con datos de la Caja, en estos 23 años se han realizado 48.801 pruebas de paternidad, lo que representa el 70% del total de citas programadas.
El proceso para solicitarlas es sencillo
El proceso inicia cuando la madre presenta la solicitud en cualquiera de las maternidades del país o en las oficinas del Registro Civil.
Esta institución asigna al laboratorio el día y la hora de cada cita y, posteriormente, es la encargada de notificar a las partes los resultados.
Desde octubre de 2024, un cambio en la ley permitió incluir nuevos casos, como el de hijos de mujeres casadas, que antes debían resolverse en los tribunales.
“Este cambio nos permitió atender muchos casos que estaban pendientes desde hace años y reducir los tiempos de espera”, señaló José Pablo Montes de Oca Murillo, director del laboratorio de la Caja.
Ahora, muchos de estos trámites se realizan por vía administrativa, a través del Registro Civil, lo que facilita el proceso para las personas.
¿La mayoría de las pruebas da positivo o negativo?
Muchas personas se preguntan si la mayoría de estas pruebas confirman la paternidad o si más bien revelan que no hay parentesco entre los menores y los hombres que se hacen la prueba. La respuesta, basada en los resultados históricos del laboratorio, es sorprendente.
Para sorpresa de muchos, la Caja reveló además que, entre un 75% y un 85% de las pruebas realizadas, confirman la paternidad. Las pruebas en las que el resultado es negativo se repiten para validar el resultado anterior. En caso de confirmarse, las madres deben realizar un nuevo trámite con otra persona.
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Actualmente, el laboratorio cuenta con un equipo de diez personas que asegura todo el proceso, desde la atención a las personas hasta la entrega de resultados.
El equipo está conformado por cuatro microbiólogos —uno en la jefatura, tres analistas y uno de ellos, además, como gestor de calidad—, dos profesionales de apoyo administrativo (incluida una secretaria ejecutiva), dos técnicos diplomados, encargados de la toma de muestras, y un asistente técnico en salud.
El servicio está acreditado bajo una norma internacional, lo que significa que cumple con estándares de calidad reconocidos en todo el mundo y que sus resultados son confiables.
Resultados que contribuyen a la justicia
El doctor Montes de Oca, destaca que la labor que hacen ayuda a obtener justicia y el respeto de los derechos de los niños.
“Más allá de la parte técnica, este laboratorio tiene un valor muy importante: permite que los niños y niñas conozcan quién es su padre y puedan ser reconocidos legalmente. Es un aporte directo al acceso a la justicia y a los derechos de las personas”, expresó.
En cuanto a las pruebas completas, estas han aumentado: pasaron de 615 en 2003 a 2.714 en 2025. La diferencia entre citas y pruebas completas se debe, principalmente, a que, en algunos casos, las personas no asisten o no llegan todas las partes necesarias para realizar el estudio.
La prueba de paternidad se realiza a partir del ácido desoxirribonucleico (ADN), que es como una “huella genética” única de cada persona. Se comparan pequeñas partes del ADN entre el hijo o hija y el posible padre.
Si estas partes coinciden, se puede confirmar la relación biológica con un alto grado de certeza.
— CCSS



