Los diputados aprobaron el crédito que da luz verde al desarrollo del tren rápido de pasajeros.
Laura Fernández ha dicho que la construcción del tren eléctrico es una de las prioridades de su gobierno porque tiene como fin aliviar las presas que torturan a los costarricenses a diario.
Todavía hay muchas dudas sobre el proyecto del tren y hemos escuchado a la gente preguntar cuál es la diferencia entre el tren actual y el que planean construir. Aquí respondemos sus inquietudes.
Lo primero que usted debe saber es que el proyecto cuesta un platal y que el país tendrá que sacar un préstamo. El BCIE aportará $550 millones, de los cuales $178 millones serán cofinanciados por el Fondo Verde para el Clima, mientras que el Banco Europeo de Inversiones contribuirá con $250 millones.
Adicionalmente, habrá una donación de $21 millones provenientes del Fondo Verde para el Clima. A esto hay que agregarle que el Estado deberá asumir el costo de las expropiaciones, que es de unos $24 millones.
¿Cuándo iniciará la construcción?
El tren eléctrico tendrá dos etapas:
- La línea 1: San José – Cartago – Paraíso
- La línea 2: San José – Heredia – Alajuela centro.
Álvaro Bermúdez, presidente del Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer), detalló que la primera en construirse será la línea 2 y el inicio de las obras está previsto para el año 2028. Esa fase estaría finalizada entre el 2029-2030 y la línea 1 estaría lista entre el 2030-2031.
Una de las dudas más recurrentes de la gente es si el nuevo tren usará las vías que funcionan actualmente.
El proyecto mantendrá el trazado actual en las rutas Atlántico-Alajuela y Atlántico-Cartago, así como las vías entre las estaciones Atlántico y Pacífico, en San José.
En el caso de la ruta a Alajuela, que actualmente llega hasta las cercanías del hospital, se ampliará hasta el centro de la provincia. El plan también hace modificaciones entre las estaciones Atlántico y Pacífico, en el centro de San José; el tren pasará por calle 13, que conecta el Parque Nacional con Plaza Víquez.
Enormes cambios en el tren
El nuevo tren contempla enormes cambios con respecto al actual. Uno de ellos es que, en ambas líneas, se construirá una segunda vía a la par de las ya existentes porque la idea es que se dé el tránsito simultáneo en ambos sentidos, sin que se tengan que detener para dar paso al otro.
El proyecto contempla la construcción de 52 kilómetros de vía, con 30 estaciones. Además, dos terminales nuevas y nueve pasos a desnivel.
Mientras se construye esta vía paralela el tren actual dejaría de funcionar temporalmente y cuando esté listo solo funcionaría el rápido.
El plan detalla que se contará con 28 trenes y que cada uno tendrá capacidad para 300 pasajeros.
Otro de los cambios más importantes es que el nuevo tren funcionará todos los días de la semana con un horario de 4:00 a. m. a 11:00 p. m.
La frecuencia de los viajes sí variará dependiendo del día de la semana: en horas valle (menos tránsito) serán cada 40 minutos, mientras que en hora pico habrá trenes cada 10 minutos entre semana y cada 15 los fines de semana.
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El precio del pasaje es un tema polémico
El tema del pasaje del tren rápido de pasajeros ha causado polémica porque muchos piensan que será caro.
La diputada Claudia Dobles, quien había propuesto un proyecto bastante similar, el cual fue desechado por Chaves para luego presentar este otro hecho por su gobierno, es una de las principales críticas de la tarifa que tendrá el tren eléctrico.
El precio promedio estimado por viaje sería de unos ¢1.245. Eso quiere decir que una persona que vaya a usar el tren dos veces al día para viajar a su trabajo y luego de regreso a casa, tendría que desembolsar ¢12.450 por semana y ¢49.800 al mes (si trabaja cinco días a la semana).
Los diputados opositores han dicho que ellos votaron a favor del proyecto porque saben la urgencia que tiene, pero dicen que urge revisar el tema de la tarifa para ver cómo se puede disminuir.
El proyecto plantea que las estaciones estén diseñadas para que haya cercanía y facilidad para acceder a otros servicios de transporte público como buses o taxis. También tendría un espacio para parquear bicicletas.
Las rutas de Pavas y Belén están fuera del proyecto, por lo que seguirán operando con trenes de diésel.


