El Sindicato Nacional de Enfermería y Afines de Costa Rica (Sinae Afines) alertó sobre una situación que afecta a miles de costarricenses: muchos esperan hasta dos años para hacerse una resonancia magnética y detectar una posible enfermedad.
LEA MÁS: Recope estima un alza en algunos precios de los combustibles, mientras que otro bajaría
En una conferencia realizada este lunes 17 de agosto, Karla Quirós, de la Junta Directiva de Sinae Afines, y Lenin Hernández, secretario general, comentaron que una reciente auditoría de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) reveló la realidad de la atención de las resonancias magnéticas.
Hernández explicó que el 80% de los diagnósticos en el país se logran mediante radiografías, ultrasonidos, TAC y resonancias magnéticas.
“Más de 890.000 personas hoy en día no saben qué enfermedad tienen y cómo hay que tratarlos”, dijo.
También señaló que las resonancias permiten detectar tumores y enfermedades del sistema nervioso central con un 98% de efectividad. En el caso del cáncer de próstata, la efectividad sería del 90%, mientras que para cánceres gástricos y hepáticos oscila entre el 80% y el 90%.
“Con esto quiero dar a entender a los costarricenses que las resonancias magnéticas salvan vidas, siempre y cuando se realicen a tiempo”, dijo Hernández.
El sindicato indicó que además de esperar casi dos años para hacerse una resonancia, los pacientes deben aguardar 399 días; es decir, poco más de un año, para recibir el reporte de diagnóstico.
Según Hernández, actualmente 12.470 personas esperan ese reporte.
Interpusieron una denuncia
Sinae Afines anunció que este lunes interpuso una denuncia ante el Ministerio Público por supuestas irregularidades en el contrato para comprar dos resonadores.
“De estos dos solamente uno está en funcionamiento con serios problemas, de acuerdo con el mismo informe que arroja la auditoría”, señaló Hernández.
Al parecer, hay un incumplimiento contractual porque, según el secretario general, en un primer trimestre, el resonador acumuló 110 horas y 30 minutos hábiles fuera de servicio.
“El segundo resonador tiene 54 días naturales de su fecha de entrega que todavía no ha estado implementado. La Dirección de Arquitectura e Ingeniería manifestó que ese resonador tiene que cambiarse, tiene que ejecutarse la cláusula contractual”, señaló.
LEA MÁS: Fuertes lluvias obligan a suspender lecciones en otros 72 centros educativos
Por cada día de atraso en el segundo resonador, existe una penalización de ¢2.843.000, de acuerdo con Hernández.
Sinae Afines pidió investigar lo ocurrido y determinar responsabilidades por la lista de espera.
¿Qué va a hacer la CCSS?
La CCSS comunicó que intervendrá el Centro Nacional de Imágenes Médicas (CNIM) a partir del 1.° de setiembre para fortalecer su gestión y reducir los tiempos de espera.
Catalina Saint-Hilaire Arce, directora de Centros Especializados, dirigirá el proceso, mientras la Gerencia Médica conformará el equipo que asumirá la intervención y definirá las acciones, responsables y plazos.
La decisión se tomó tras identificar oportunidades de mejora en la gestión de la demanda, el seguimiento de las listas de espera y la organización de los procesos.
“La prioridad será determinar con precisión cuántas personas continúan a la espera, identificar los casos que requieren atención inmediata y establecer controles que permitan dar seguimiento a cada solicitud. La intervención debe traducirse en una respuesta más oportuna para los pacientes”, dijo Marvin Palma, gerente médico.
Saint-Hilaire señaló que no solo se atenderán los estudios pendientes, sino que también se corregirán los problemas que producen los atrasos, ordenar la información y establecer responsabilidades claras para evitar que la lista vuelva a crecer.


