Este 16 de agosto se cumplieron los primeros 100 días de gobierno de Laura Fernández, una fecha clave en la que se acostumbra que todo presidente empiece a ser evaluado.
En La Teja conversamos con expertos en política, economía, educación y seguridad para consultarles qué es lo bueno y lo malo que han visto en el gobierno de Fernández y hablaron sin pelos en la lengua.
Seguridad en crisis: “Nos convertimos en la mayor bodega de cocaína”
Si hay un tema que les quita el sueño y la paz a los ticos, es la seguridad. Para el exministro de esta cartera, Gustavo Mata, el panorama es oscuro.
Mata es directo: acusa a la actual administración de mantener una “total negativa” a fortalecer a la Fuerza Pública, al OIJ y a la Fiscalía. De hecho, señala que a la policía judicial le acaban de quitar 5.000 millones de colones que ya estaban listos para usarse en la lucha contra los delincuentes.
“Los únicos que están dando resultados reales, desarticulando organizaciones criminales y deteniendo a cabecillas como el famoso alias ‘Diablo’, son el Ministerio Público y el OIJ”, aseguró Gustavo con mucha firmeza.
Según el exjerarca, la región entera está inundada por un “tsunami” de droga proveniente de Colombia, pero aquí no hay una verdadera política de seguridad del Estado. Además, criticó fuertemente la pasada gestión de Mario Zamora, indicando que el plan Operación Soberanía resultó ser “una farsa”.
“Nos convertimos en la mayor bodega de cocaína a nivel mundial y el mayor país de exportación hacia Estados Unidos y Europa”, advierte con preocupación. Aunque reconoce que este año los homicidios bajarán un poco, aclara que es solo por el trabajo represivo del OIJ, no por las acciones del Gobierno.
Educación: Aulas en pedazos y el fantasma de un futuro incierto
Los niños y jóvenes deben ser una de las prioridades para las autoridades, pero la exviceministra académica del MEP, Rocío Solís, siente que el sistema sigue arrastrando deficiencias gravísimas. Ella califica esta etapa inicial como una simple “continuidad” de los errores de la administración pasada.
Uno de los mayores dolores de cabeza para los papás y maestros es la infraestructura educativa. Solís recuerda que hay más de 800 escuelas y colegios con órdenes sanitarias desde hace años y no se ve un plan claro para arreglar estos centros educativos o construir nuevas instituciones.
Además, advierte que en este 2026 tendremos uno de los presupuestos más bajos para el Ministerio de Educación Pública (MEP), lo que va a golpear donde más les duele a las familias pulseadoras: becas, comedores escolares, transporte escolar y contratación de docentes.
“Vemos cada vez un deterioro mayor en la calidad de la educación y la violencia en las aulas aumenta”, lamentó Solís.
Además, critica que se sigan aplicando macroevaluaciones que solo les cobran a los estudiantes las fallas del sistema, mientras no haya propuestas claras en tecnología o enseñanza del inglés.
Economía: ¿Hay esperanza para el bolsillo de los ticos?
Cuando toca ir al súper a hacer las compras o a quienes están sin trabajo les toca salir a la calle a buscar uno, la situación se pone color de hormiga.
El economista Fernando Rodríguez dice que 100 días es muy poco tiempo para ver grandes milagros económicos, pero sí deja claro que el país sigue ignorando sus mayores crisis.
¿Lo malo? Rodríguez señala que seguimos con graves problemas de empleo (especialmente agudizando la diferencia para las mujeres), una falta total de apoyo al sector agrícola y una crisis gigante del transporte público, que le roba a la gente tiempo de vida y dinero todos los días en las presas. Incluso, menciona problemas de competitividad que ya afectan a las zonas francas.
“El gran ausente ha sido aceptar que hay problemas y plantear soluciones en algún plazo razonable”, nos explicó el experto. Si no se reconoce que el agro o la infraestructura están mal, es imposible arreglarlos.
La producción nacional ha tenido un importante dinamismo en los últimos siete años, ya que ha experimentado un crecimiento con relación al producto interno bruto real (PIB) del 25%; no obstante, la generación de empleo no ha corrido la misma suerte, pues al segundo trimestre del 2026 se contabilizaron 2.182.916 personas ocupadas, apenas 279 menos que en el mismo período del 2019, lo que refleja un empleo paralizado.
¿Lo bueno? En medio de tanto nubarrón, Rodríguez rescata un punto: el gobierno de Laura Fernández sí reconoció el problema fiscal, algo que no ocurrió en la administración anterior, y está planteando salidas, solo que estas podrían afectar el bolsillo de los ticos con nuevos impuestos o alzas en los impuestos ya existentes.
Política: ¿Quién manda aquí? El polémico pulso del poder
Para entender cómo se están moviendo las fichas y los intereses en Casa Presidencial, hablamos con dos politólogos.
Sergio Araya destacó algo positivo al inicio: un esfuerzo de la presidenta por buscar espacios de conciliación con la Asamblea Legislativa.
Esto permitió que al principio se aprobaran varios proyectos por unanimidad. Sin embargo, Sergio advierte que rápidamente regresó al gobierno esa “lógica de confrontación” y el uso de una narrativa polarizante y descalificante, lo que afecta la relación entre los poderes, algo peligroso cuando urgen acuerdos para combatir el narcotráfico.
Pero el análisis más fuerte lo dio el politólogo Gustavo Araya, quien asegura que por primera vez en la historia de Costa Rica estamos sufriendo una “diarquía”; es decir, un gobierno donde mandan dos personas a la vez.
“Tenemos una persona que gobierna por derecho, apoyada en las leyes (Laura Fernández), y otra que gobierna de hecho (Rodrigo Chaves), que es la que toma el micrófono cuando Laura no actúa como él quiere”, explicó.
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Los “seudoproyectos” y la continuidad del conflicto
Gustavo Araya explica que el actual gobierno miente al decir que la oposición no lo deja trabajar.
“Es falso el obstruccionismo; de los 16 proyectos con los que empezaron, 15 fueron apoyados por más de 50 diputaciones”, detalló.
Según el analista, este gobierno sigue la línea del “discurso de odio”, de los insultos y de los ataques personales. Además, denuncia la presentación de lo que él llama “seudoproyectos”. Al igual que pasó con la polémica Ley Jaguar, dice que ahora presentan leyes que simulan dar soluciones, pero no arreglan nada.
Puso como ejemplo las propuestas en seguridad: “ponerles uniformes naranjas a los reos, quitarles los microondas de las celdas o cambiarles el nombre a las cárceles” son medidas cosméticas que no detienen a los sicarios en nuestras calles.
“Tenemos más de cuatro años de un gobierno chavista que destruye la seguridad nacional, el ambiente, la educación y la salud”, sentenció Araya, advirtiendo que hay intentos peligrosos de perpetuarse en el poder, apoyando proyectos de reelección consecutiva y negando presupuesto a entidades vitales como el Poder Judicial.
En resumen, los primeros 100 días de Laura Fernández dejan un sabor agridulce. Mientras se aplauden pequeñísimos esfuerzos fiscales al inicio, los expertos coinciden en que la sombra del gobierno anterior sigue dictando las reglas del juego.



