La presidenta Laura Fernández convocó a los jerarcas del Poder Judicial y la Asamblea Legislativa a una reunión para discutir temas relacionados con seguridad.
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En una carta enviada a Orlando Aguirre, presidente de la Corte Suprema de Justicia, el martes 11 de agosto, la mandataria propuso que el encuentro se realice el próximo viernes 21 de agosto a las 10:00 a.m. en su despacho en Casa Presidencial; sin embargo, señaló que el lugar y el horario pueden definirse a su mayor conveniencia.
Fernández también dirigió esta carta a Yara Jiménez, la diputada oficialista y presidenta de la Asamblea Legislativa.
“Por medio de la presente, y tal como lo indiqué en Cadena Nacional el pasado domingo 9 de agosto, les extiendo formal invitación a una sesión de trabajo, con el propósito de definir metas, plazos y responsabilidades de cada Poder de la República para abordar los desafíos que enfrenta el país en materia de seguridad”, dijo la presidenta.
El pueblo podría ver el encuentro en vivo
La mandataria afirmó en la carta que el encuentro entre los jerarcas sería transmitida en vivo por las redes sociales.
“Por la importancia del tema, y en virtud del gran interés que el pueblo de Costa Rica tiene, por mejorar la seguridad y el acceso a la justicia, la reunión sería transmitida en vivo por las redes sociales de Casa Presidencial y, si ustedes lo tienen a bien, de sus instituciones. Mi asistente, Ximena Calderón, se estará comunicando con sus despachos para las diferentes coordinaciones logísticas”, señaló.
Orlando Aguirre pidió un diálogo de buena fe
Esta carta fue enviada a los jerarcas unos días después de que Orlando Aguirre pidiera un diálogo y se realizara un masivo plantón en la Plaza de la Democracia y otras partes del país en defensa del Poder Judicial y la democracia.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia pidió al gobierno de Laura Fernández que las reuniones se realicen con buena fe, respeto y una agenda de trabajo previamente definida.
“Para que los procesos de diálogo rindan los frutos que el país necesita, la experiencia enseña que deban darse ciertas condiciones. Un diálogo fructífero requiere de buena fe, respeto entre las partes, disposición real a escuchar y comprender y reglas claras conocidas por todos”, dijo Aguirre.
“Por eso creemos importante que las reuniones cuenten con una agenda de trabajo previamente conocida que permita a cada institución prepararse y aportar con seriedad. Creemos también que el diálogo debe partir del respeto a las competencias de cada poder. Se coordina sin que nadie mande sobre nadie. Cada institución llega como igual, con responsabilidades que son propias y no se ceden”, añadió.

