La familia de doña Lorena Clare emitió un sentido mensaje para despedir a la exprimera dama, una mujer valiente y admirable.
Sus seres queridos revelaron que la exprimera dama tuvo una muerte serena y rodeada de mucho amor.
“Con profundo dolor, pero también con infinita gratitud por su vida, la familia Rodríguez Echeverría comunicamos el fallecimiento de nuestra amada Lorena Clare Facio, esposa, mamá, abuela, hermana, amiga y exprimera dama de la República, quien partió serenamente, acompañada de su familia, rodeada de amor, tras luchar con valentía y entrega total contra una dolorosa enfermedad como el cáncer de páncreas. Tenía 82 años.
“Lorena fue, ante todo, un ser humano extraordinario. Una mujer profundamente sensible, generosa y comprometida con aliviar el dolor ajeno. Desde muy joven supo que su vocación era servir y ser fuente de alegría para los demás, propósito que guió cada etapa de su vida personal y pública”, dijeron sus allegados.
Su gestión como primera dama
Durante su gestión como primera dama de la República (1998–2002), luchó por transformar la vida de miles de familias costarricenses, especialmente de las poblaciones más vulnerables: personas adultas mayores, pacientes con cáncer, mujeres, madres adolescentes y personas con discapacidad. Su trabajo no fue simbólico; fue profundo, técnico, humano y de impacto duradero hasta hoy.
Entre sus principales contribuciones al país destacan la creación de la Clínica Oftalmológica, el diseño e implementación del Programa Nacional de Prevención y Atención Integral del Cáncer cérvico uterino y de mama; y el fortalecimiento del Hospital Nacional Geriátrico Blanco Cervantes, mediante la creación de la unidad de cuidados intermedios y la incorporación de equipamiento médico avanzado.
“Lorena fue también una pionera en la promoción de la equidad de género en Costa Rica. Impulsó el sistema de cuotas mínimas de participación femenina en política, promovió la creación del Ministerio de la Condición de la Mujer y fomentó la apertura de oficinas municipales dedicadas a este fin, sentando bases sólidas para una democracia más inclusiva.
“En el ámbito de la educación inclusiva, lideró proyectos como el Centro Nacional de Recursos para la Educación Inclusiva (CENAREC), apoyó la remodelación de la Escuela de Educación Especial Fernando Centeno Güell y promovió el programa Construyendo Oportunidades, que permitió a madres adolescentes continuar sus estudios y proyectar un futuro distinto para ellas y sus hijos”, aseguran sus familiares.
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Además, señalan que impulsó marcos normativos de enorme trascendencia social, como las Guías de Sexualidad, la Ley de Paternidad Responsable, la Ley Integral para la Persona Adulta Mayor y la creación del Consejo Nacional para la Persona Adulta Mayor (CONAPAM), políticas que hoy forman parte esencial del Estado social costarricense.
Su integridad, sensibilidad social y visión de largo plazo le valieron, en 2022, el reconocimiento de la Asamblea Legislativa, que la declaró Ciudadana de Honor de la República, distinción que recibió con humildad y profundo agradecimiento.
El dolor de perder a su hijo mayor
En sus memorias, tituladas “Como el bambú”, la exprimera dama compartió con valentía y transparencia los momentos más dolorosos de su vida, como la pérdida de su hijo mayor y las pruebas familiares enfrentadas, dejando un testimonio de fortaleza, fe y resiliencia que hoy cobra aún más significado.
Junto al expresidente de la República Miguel Ángel Rodríguez Echevería, formó una familia basada en el amor, la fe y el compromiso con el país.
Le sobreviven sus hijos Andrés y Ana Elena, sus seis nietos, y el recuerdo eterno de su hijo Miguel Alberto (q.d.D.g.).
“Nuestros corazones están profundamente heridos por su partida, pero también llenos de orgullo y agradecimiento por haber compartido la vida con una mujer excepcional.
“Lorena nos enseñó que incluso en el dolor se puede dar amor, que la dignidad nunca se pierde y que servir a los demás es la forma más profunda de trascender. Su legado vive en las políticas públicas que ayudó a construir, en las vidas que tocó y en el amor que sembró”, señala la familia.


