El ministro de Seguridad, Mario Zamora, aclaró varias de las dudas sobre el acuerdo entre Estados Unidos y Costa Rica que permite enviar a nuestro país grupos de hasta 25 migrantes cada semana.
El acuerdo quedó en pie tras la visita de la delegada del presidente de Estados Unidos para el “Escudo de las Américas”, Kristi Noem, quien vino al país en estos días.
Zamora explicó que aún no se tienen claras las nacionalidades de las personas deportadas que llegarían al país.
“Todavía no se ha tenido la reunión técnica, la cual se va a sostener en las próximas semanas con la embajada de los Estados Unidos, a efectos de definir nacionalidades, condiciones, características, en fin, todos los detalles del proceso. Eso aún no está definido y, por lo tanto, será público una vez que tengamos esas reuniones con el gobierno de los Estados Unidos”, aseguró.
Podrían hospedarse en hoteles
El ministro reveló que en esta ocasión se darán cambios importantes con la estadía de los migrantes, en comparación con los 200 extranjeros enviados al país a inicios del año pasado.
En el caso anterior, todos los extranjeros fueron llevados al Centro de Atención Temporal para Migrantes (CATEM), en la zona sur del país, y debían permanecer en las instalaciones del centro; ahora sería diferente.
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“Hay una posibilidad de que sean hospedados en hoteles, pero eso son cosas que se hablarán en la reunión técnica que vayamos a sostener”, informó Zamora.
“Ellos se moverían en libertad aquí en Costa Rica, pero no son personas con antecedentes criminales y no van a tener ningún factor de riesgo para la seguridad de Costa Rica”, agregó.
¿Cuanto tiempo estarían en Costa Rica?
Al consultarle al jerarca cuánto tiempo estarán los extranjeros en el país, dijo que eso dependerá de los trámites en cada una de sus naciones.
“Cada nacionalidad tiene su complejidad en los trámites migratorios. Todavía no hemos definido las nacionalidades que vendrían. Todo eso es parte de la futura reunión técnica que vamos a sostener”.
Según datos de Migración y Extranjería, de los 200 migrantes que llegaron a Costa Rica hace un año, solo el 55% fueron devueltos a sus países de origen.
Un 27,5% salieron de ese lugar de manera voluntaria una vez que se les regularizó su estadía temporal en el territorio nacional, mientras que otro 2,5% escapó.
El 15% restante solicitó refugio en Costa Rica y fueron acogidas en las diásporas que hay en Costa Rica.
Un panorama que preocupa
Carlos Murillo, experto en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional (UNA), explica que el tema es complejo y causa preocupación debido a la no tan buena experiencia que se tuvo con los primeros grupos de migrantes que llegaron al país el año pasado.
“Creo que esta es una de las varias manifestaciones del resultado de los compromisos firmados en la reunión en Miami hace unos días, y que Costa Rica se comprometió más de lo que se suponía.
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“Tenemos la experiencia previa, que fue desastrosa, de cómo el gobierno manejó los migrantes recibidos en condición de deportados (el año pasado) y que algunos duraron mucho tiempo en Costa Rica y en condiciones lamentables porque no quedó claro cuál era la condición migratoria de esas personas en el país”, manifestó Murillo.
Gobierno no definió reglas claras
El experto señala que en esa primera oportunidad el gobierno de Costa Rica no estableció políticas claras y eso causa preocupación ante el anuncio de los grupos que llegarán.
“Tras esa experiencia inicial, el gobierno no definió claras y precisas políticas públicas en materia migratoria y ahora vuelve a recibir, según el oficio que dieron a conocer, al menos, 25 personas por semana. Eso me hace pensar que, con lo lentos que son los procesos en Costa Rica, las primeras 25 personas no van a salir (del país) la semana siguiente, sino que se va a ir acumulando un número significativo de esos migrantes y no hay certeza de a dónde van a ir.
“En algún momento van a quedar en condiciones humanas muy difíciles y yo creo que ahí hay una irresponsabilidad del gobierno por no tener políticas y directrices claras”, dijo Murillo.
El experto dice que con la administración Trump las cosas no son muy claras, al menos, en términos de conocimiento público, ya que no está clara cuál es la magnitud y profundidad de los compromisos que adquirió el gobierno de Costa Rica actual y el próximo, ya que la presidenta electa, Laura Fernández, también fue a Miami.




