Las presasque hoy sufren los ticos no solo afectan el bolsillo, sino también la salud mental y física de los conductores, al grado de que se convirtieron en una epidemia en Costa Rica.
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Así lo advirtió el Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica. Cada día los costarricenses pasan horas atrapados en presas, atrasándose en su llegada al trabajo, mandados o a la casa, afectando la productividad y la calidad de vida.
El congestionamiento vial puede detonar problemas en personas que atraviesan situaciones laborales, familiares o personales, agravando su salud mental y su conducta.
“Hay muchos temas vinculados; no necesariamente podría uno achacar este tipo de situaciones y aislarlas de otras dimensiones de la conducta humana y el comportamiento en carreteras”, indicó Marco Carranza, psicólogo y docente de la Universidad de Costa Rica.
Carranza comentó que en Costa Rica se ha normalizado la agresividad en la carretera.
“Hay una dificultad grandísima en el manejo de las emociones y las relaciones, y se está traduciendo en altos índices de violencia”, dijo.
Presas ocasionan estrés y otras condiciones
Marco Carranza señaló que las presas ocasionan estrés.
“La vivencia subjetiva de manejar y estar expuesto en un ambiente altamente riesgoso, además de lo cansado que puede ser conducir largas jornadas”, dijo.
La contaminación acústica también genera emociones negativas, pues un bocinazo puede activar el sistema de alerta.
“En ese estado de supervivencia, muchas veces lo que menos hacemos es razonar”, indicó.
Además del estrés, el congestionamiento puede empeorar la ansiedad y la depresión.
El psicólogo recomendó escuchar podcasts, hacer ejercicios de respiración y acudir a ayuda profesional si es necesario.
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También genera afectación física
Las presas no solo generan afectación emocional, sino también física.
Provocan dolor de espalda y problemas de presión arterial, según Carranza.
Elliot Garita, presidente del Colegio de Médicos y especialista en cirugía cardiovascular y torácica, comentó que las presas también aumentan la frecuencia cardíaca.
“Todos los costarricenses vivimos una nueva epidemia: cuánto tiempo de vida perdemos atrapados en las presas. Esto deteriora la calidad de vida y aumenta el estrés emocional”, dijo.
El experto recomendó mantener controles médicos y no olvidar la medicación.
“Estar sentado durante largos periodos, una mala postura y la vibración constante pueden provocar dolores de espalda y cuello, rigidez y afectaciones neurológicas y circulatorias”, indicó Manrique Sandí, especialista en medicina del trabajo.
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