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Romería 2026: Desde Nandayure hasta Cartago, peregrinos caminan más de 230 kilómetros para llegar donde La Negrita

Tres guanacastecos cuentan cómo es la experiencia de recorrer tantos kilómetros hasta la casa de la Negrita

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La fe mueve montañas, pero en el caso de tres guanacastecos, la frase tomó un significado todavía más grande: los mueve por caminos, carreteras y largas jornadas bajo el sol y los aguaceros para llegar hasta los pies de la Negrita en Cartago.

Salieron desde Nandayure el pasado sábado 25 de julio, se trata de Norman Soto Solís y los esposos Tony Jiménez Moya y Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.

La meta está marcada para este viernes 31 de julio, cerca de las 11 de la mañana, cuando se espera que entren de rodillas y se postren a los pies de la patrona de Costa Rica para agradecerle las bendiciones recibidas.

Desde Nandayure salieron el pasado sábado 25 de julio don Norman Soto Solís y los esposos, don Tony Jiménez Moya y doña Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
Tony Jiménez Moya y Marjorie Ferreto Bravo emprendieron por primera vez el reto de caminar más de 230 kilómetros desde Nandayure hasta Cartago. Norman (centro) lo hace por décima ocasión. (Cortesía/Cortesía)

Para Norman, vecino de Santa Rita de Nandayure, esta caminata ya es una tradición que lleva varios años en su corazón. Esta es, según recuerda, la décima vez que realiza el recorrido hasta donde está la Virgencita.

“Yo salgo de la puerta de mi casa y llego hasta la puerta de la Negrita. Nunca me he puesto a sacar exactamente cuántos kilómetros son, pero son más de 200. Yo empecé por ahí de los 50 años y desde entonces he venido varias veces.

Desde Nandayure salieron el pasado sábado 25 de julio don Norman Soto Solís y los esposos, don Tony Jiménez Moya y doña Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
Norman le va mandando fotos del recorrido a su familia. (Cortesía/Cortesía)

“Más que una promesa, yo voy a visitarla, a agradecerle y a pedirle por la salud de mi familia, por mis hijas, por mi esposa y para que Dios y la Virgencita nos sigan protegiendo”, contó don Norman.

Esta vez Norman no caminó solo, Tony y Marjorie lo buscaron porque querían cumplir una promesa, pero necesitaban a alguien que conociera el camino, los ritmos y la preparación necesaria para una aventura de esta magnitud.

La pareja salió del centro de Carmona, también en Nandayure, y por primera vez se enfrentó al reto de caminar durante seis días unos 30 kilómetros diarios, en promedio.

Desde Nandayure salieron el pasado sábado 25 de julio don Norman Soto Solís y los esposos, don Tony Jiménez Moya y doña Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
Los 21 romeros que salieron de Hojancha van supermotivados y llenos de fe. (Allan Víquez/Cortesía)

“Es la primera vez que hacemos algo así. El año pasado hice una promesa y dije que iba a hacer esta caminata. La Virgencita me cumplió y ahora me tocaba cumplir a mí.

“La verdad es que ha sido muy cansado porque uno no sabe a lo que viene, pero gracias a Dios venimos con un compañero que tiene mucha experiencia y eso nos ha ayudado muchísimo”, explicó Tony, de 59 años.

Su esposa, Marjorie, de 45 años, decidió acompañarlo en esta experiencia llena de fe y sacrificio.

Desde Nandayure salieron el pasado sábado 25 de julio don Norman Soto Solís y los esposos, don Tony Jiménez Moya y doña Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
La foto antes de salir de Hojancha rumbo a donde La Negrita. (Allan Víquez/Cortesía)

Durante el recorrido han enfrentado calor, cansancio y el desgaste normal de caminar decenas de kilómetros cada día, pero también han encontrado muestras de cariño de muchas personas que los ven pasar.

“La gente se identifica mucho. Nos pitan, nos saludan, nos desean bendiciones y ya nos hemos encontrado personas que nos regalan agua, galletas o alguna cosa para ayudarnos. Eso nos motiva mucho, porque uno siente ese acompañamiento y esa fe de la gente”, agregó don Tony.

Norman asegura que para una romería tan larga la preparación física es importante, pero la fuerza mental juega un papel aún mayor.

Desde Nandayure salieron el pasado sábado 25 de julio don Norman Soto Solís y los esposos, don Tony Jiménez Moya y doña Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
Donde llegan los hojancheños dejan una imagen de la virgencita de los Ángeles como agradecimiento. (Allan Víquez/Cortesía)

“Esto es una caminata sicológica, más que todo. Uno no puede salir pensando cuántas horas faltan o cuán largo está. Hay que ponerse metas pequeñas.

“Nosotros salimos pensando en llegar a Jicaral, después en el siguiente punto y así vamos avanzando. Si uno piensa en los más de 200 kilómetros desde el inicio, se hace demasiado pesado mentalmente”, explicó.

El peregrino contó que algunos días recorren cerca de 30 kilómetros, aunque las condiciones del clima y el cansancio pueden cambiar el ritmo.

“Hay que prepararse meses antes, hacer ejercicio, fortalecer las piernas y cuidar mucho el cuerpo. Los músculos sufren bastante. También hay que hidratarse y estar pendiente de cualquier molestia”, recomendó.

Durante esta romería, cuentan con el apoyo de un vehículo que les transporta los bolsos, una ayuda que, para Norman, representa una bendición, pues en años anteriores él cargaba personalmente todo su equipaje.

Desde Nandayure salieron el pasado sábado 25 de julio don Norman Soto Solís y los esposos, don Tony Jiménez Moya y doña Marjorie Ferreto Bravo, quienes comenzaron una peregrinación de más de 230 kilómetros a pie hasta la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles.
Otro selfi de don Norman para confirmar que ya estaban en Puntarenas. (Cortesía/Cortesía)

Después de pasar por diferentes comunidades y superar cada jornada, el grupo ya siente más cerca el momento más esperado: entrar a la basílica, acercarse a la imagen de La Negrita y agradecer.

“Uno llega cansado, golpeado, pero cuando está cerca de la Virgen todo vale la pena. Estas caminatas se hacen por fe y devoción. Es algo que solamente con la ayuda de Dios y la Virgencita se puede lograr”, reconoció Norman.

No son los únicos guanacastecos que, por fe y devoción, recorrerán más de 200 kilómetros. Para rendirle honores a la virgencita, el pasado 27 de julio comenzaron a peregrinar 21 romeros desde el cantón Hojancha. Serán unos 228 kilómetros en total.

La primera parada para dormir fue en Colorado de Abangares y ahí realizaron un acto que consistió en regalar una imagen de la Negrita como agradecimiento. Repetirán dicho acto a lo largo del viaje en todos los lugares donde se queden por la noche.

Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.

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