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(Video) Cebollín se encarga de romper la rutina en Casa Presidencial

Gabriel Alvarado Dobles, el hijo del presidente Carlos Alvarado, dio su primera entrevista con el fin de presentar a su mascota

Hace unos días llegó a La Teja el rumor que de vez en cuando llega a Casa Presidencial un invitado de cuatro patas y peludo que se encarga de alegrarle la vida al personal y a los invitados que se lo topan dentro del edificio o en los jardines del lugar.

Nos pusimos a investigar y logramos averiguar que el perrito se llama Cebollín y que es propiedad de Gabriel, el hijo del presidente Carlos Alvarado y de su esposa, Claudia Dobles, la primera dama.

Por eso consultamos si podíamos tener una entrevista con Gabriel y como el pequeño aceptó nos dieron luz verde.

La cita fue pactada para este jueves 8 de julio a las 4 de la tarde en Casa Presidencial, en Zapote.

Al llegar, mientras caminábamos hacia el despacho de doña Claudia, escuchamos los ladridos de Cebollín, un salchicha de 11 meses, que al parecer ya se olfateaba el motivo de nuestra visita.

La primera dama salió a recibirnos y luego del saludo nos advirtió que el cachorro era muy travieso y que Gabriel también es bastante inquieto, por lo que juntos son un terremoto.

A las cuatro en punto ingresamos al despacho de doña Claudia. Gabriel estaba en un puro brinco, mientras que Cebollín estaba debajo de un sillón y parecía extrañado, ya que no nos conocía.

También nos informaron que Gabriel estaba muy emocionado porque este sábado cumple ocho años, así que anda en modo celebración desde hace rato.

Poco después nos sentamos junto a Gabriel y su mamá para conversar. “Es la primera entrevista de Gabriel” nos advirtió doña Claudia, quien tuvo que intervenir en varias ocasiones para complementar las respuestas de su hijo.

– ¿Quién escogió el nombre del perrito?

Yo, porque cuando era más pequeño me regalaron un perro de peluche al que llamé Cebollín; antes de eso hice un perro salchicha con unas piezas de armar que también se llamaba así.

Gabriel y la mamá nos dijeron que en realidad el nombre completo del perro es Cebollín 2020 Vaso, un nombre muy original para un perro que se da el lujo de pasearse por Casa Presidencial como Pedro por su casa, un privilegio al que muchos peluditos no pueden aspirar.

– ¿Usted pidió el perrito?

Sí, yo lo pedí y es mi primer perrito y lo quería tener desde hace mucho tiempo porque me gustan mucho.

El pequeño agregó que tuvo que convencer a sus tatas para tenerlo, sobre todo a don Carlos, ya que no estaban muy convencidos de tener a un peludito pues sus agendas son muy apretadas y una mascota requiere muchos cuidados.

Doña Claudia reconoció que la pandemia influyó mucho en la decisión, pues Gabriel pasaba muy solo por no poder visitar a nadie ni recibir visitas. Además, su contacto con los compañeros de escuela solo era mediante las clases virtuales, por lo que decidieron permitirle tener a su amigo de cuatro patas que le hiciera compañía.

Luego de tener la aprobación, se comenzó con la tarea de buscar un perro que se ajustara a las peticiones del pequeño, ya que tenía que ser un salchicha negro y que tuviera partes cafecitas. Así fue como dieron con “Cebo”, como le dicen de cariño.

– ¿Cómo se porta Cebollín?

Bueno, hay días que bien y hay días que mal, pero son más los días que se porta mal.

– ¿Le ha tocado regañarlo?

Sí, a veces, porque hace cosas como morder los zapatos de mi mamá, ha destruido como tres pares. También muerde los libros de mis papás.

– ¿Cómo le gusta jugar a Cebollín?

Le gusta mucho morder, también jugar con ramas y a veces juega con un hermanito de él.

– ¿Dónde duerme Cebollín?

Duerme en su propia cama porque a mi mamá no le gusta que duerma conmigo.

– ¿Ya aprendió a hacer necesidades afuera de la casa?

En eso estamos ya usa los pads (una especie de pañitos desechables para entrenar a los perros) o lo hace en el jardín, pero a veces orina en algún cuarto.

– ¿Y se ha jalado alguna torta de esas en la Casa Presidencial?

Sí, ha orinando e hizo caquilla en la oficina de mi mamá.

En ese momento doña Claudia intervino para decir que Gabriel es muy responsable y cada vez que el perrito hace alguna ‘gracia’ donde no debe, el chiquito lo limpia sin entrar en discusiones.

Además, ayuda a bañarlo y lo saca a pasear, así que cumple bien con sus deberes como dueño del peludito.

Ya que estábamos conversando con Gabriel aprovechamos para preguntarle algunas cosas sobre su vida.

–¿Le gusta pasar el día en Casa Presidencial?

Sí, me gusta porque puedo jugar, sobre todo cuando viene Cebollín.

En ese momento el perrito vio que no corría peligro y salió de su escondite para sentarse cómodamente en el regazo de doña Claudia.

La primera dama no salía de su asombro porque asegura que el peludito siempre es muy inquieto y bullero, pero durante la entrevista se portó como un angelito.

– ¿Qué le gustaría ser en el futuro?

Gabriel no estaba seguro de qué contestar y luego de una larga pausa doña Claudia le ayudó porque conoce perfectamente los gustos de su chiquito, por lo que ella le preguntó si le gustaría ser comentarista deportivo y el pequeño dijo que sí, porque le encanta el fútbol.

A los quince minutos de iniciada la entrevista llegó John, nuestro compañero fotógrafo y quien se encargaría de retratar al perrito y fue en ese momento cuando Cebollín se mostró tal y como es porque empezó a ladrar como si se lo quisiera comer.

En medio ataque de bravura llegó don Carlos Alvarado a saludar a su hijo y el perrito se calmó. El presidente abrazó al pequeño y le dijo que lo amaba, se quedó un par de minutos y luego regresó a sus labores, no si antes reconocer que él fue el más difícil de convencer para aceptar que su hijo tuviera una mascota.

–¿Le gusta que su papá sea el presidente de la República?

No tanto, por ejemplo, mis papás llegan tarde a la casa y cuando estoy en la escuela ellos no son los que me van a recoger.

En ese momento doña Claudia intervino y dijo que Gabriel les pidió que, por favor, cuando termine este Gobierno, busquen un trabajo en el que puedan pasar más tiempo con él y llegar más temprano a la casa.

Después de las preguntas pasamos a la sesión fotográfica de Cebollín, donde notamos que el peludito tiene muchísima energía.

Gabriel, doña Claudia y Cebollín posaron primero en los pasillos de Casa Presidencial, donde el perrito estuvo bastante tranquilo, pero luego fuimos a uno de los jardines y empezó a correr por todo lado, así que todos tuvimos que pegarnos varias carreras para agarrarlo. La que le tiene el toque es doña Claudia porque todas las veces fue ella la que logró atraparlo.

Al final de la tarde todos quedamos cansados, excepto Gabriel, quien quedó feliz porque en el día de su cumpleaños número ocho todos en el país podrán conocer a su amado perrito Cebollín.

Rocío Sandí

Rocío Sandí

Licenciada en Comunicación de Mercadeo de la Universidad Americana; Periodista de la Universidad Internacional de las Américas, con experiencia en Sucesos, Judiciales y Nacionales. Antes trabajó en La Nación y ADN Radio.