Rocío Sandí.13 octubre
Así quedó el carro en el que iban Vanessa y su hijo. Foto: Cortesía de Vanessa Argüello.
Así quedó el carro en el que iban Vanessa y su hijo. Foto: Cortesía de Vanessa Argüello.

Vanessa Argüello, de 43 años, y su hijo Jorge Mora, de 19, ven su vida como un milagro.

Ellos estuvieron apunto de morir en un accidente de tránsito que al parecer fue causado por dos choferes irresponsables que iban picando y se dieron a la fuga.

Los sobrevivientes aún luchan con las secuelas del suceso que ocurrió la noche del 24 de julio pasado, en La Sabana, en San José.

Del incidente se sabe muy poco, ya que ni Vanessa ni Jorge recuerdan nada, sin embargo, el reporte de la Policía de Tránsito y de los bomberos que atendieron la emergencia indicaron en aquel momento que se vieron involucrados siete carros, los de los dos presuntos picones y otros cinco que nada tenían que ver con la supuesta carrera ilegal.

En total se atendieron a 16 pacientes, diez con golpes leves, cuatro con lesiones de consideración y Vanessa y su hijo, quienes sufrieron daños muy graves porque quedaron prensados entre las latas retorcidas del carro.

“Ese día yo iba para Escazú a recoger a mi hija que estaba en la casa de una amiga, acababa de recoger a mi hijo en San José y tomé la ruta 27, de ahí no recuerdo más. El siguiente recuerdo que tengo es cuando estaba en el hospital México y vi a mi esposo.

Los bomberos tuvieron que usar equipo hidráulico para liberar al joven y a su mamá. Foto: Cortesía de Vanessa Argüello.
Los bomberos tuvieron que usar equipo hidráulico para liberar al joven y a su mamá. Foto: Cortesía de Vanessa Argüello.

“Quedé con una fractura en la cadera, otra en un fémur, en las costillas, en la pelvis, tuve también un trauma en el hígado, otro en los pulmones y una herida en la cabeza, se me abrió la parte de atrás y tuvieron que coserme”, relató la valiente.

Argüello dice que a dos meses después del accidente apenas está empezando a recuperarse.

“Todavía estoy en cama, estoy aprendiendo a caminar de nuevo. Con lo de la huelgan, en el hospital me hicieron sacada después de la cirugía que me hicieron en la cadera porque no me podían atender; ha sido un proceso muy difícil, en mi casa tuvimos que buscar enfermera y fisioterapeuta porque el hospital no nos ayudó mucho".

La mujer contó que ya está en contacto con el Cenare para ver si le darán terapia, ya que la cita de control que tienen que hacerle en el hospital México ni siquiera se la han asignado, pese a que la operación se la hicieron el 30 de julio.

Vanessa Argüello, sobreviviente: Las autoridades deberían ser más duras con los castigos para choferes irresponsables, eso podría evitar tragedias.
Los operativos de tránsito no son suficientes para acaba con los piques. Foto: MSP.
Los operativos de tránsito no son suficientes para acaba con los piques. Foto: MSP.
Dolores y ataques de ansiedad

Vanessa dice que cuando trata de caminar siente muchos dolores por todas las lesiones que sufrió, sin embargo, las secuelas que más la han afectado son las psicológicas.

“Cuando salgo a la calle es terrible, los sonidos fuertes o por ejemplo si un chofer frena de pronto o pita me genera mucho temor, también los motores de los carros que suenan mucho y las sirenas de las ambulancias, todo eso me da ataques de ansiedad o pánico y empiezo a llorar".

Jorge coincide con su mamá en que su salud emocional es la que más se ha visto afectada con el accidente

Él sufrió una fractura en el esternón (hueso que está en el pecho, en el medio de las costillas) y se golpeó la cabeza tan fuerte que sufrió una herida que necesitó puntadas.

Mora es estudiante de ingeniería civil y debido al suceso perdió las materias que llevaba el cuatri pasado, ya que no pudo hacer los exámenes finales.

“Ya por dicha pude retomar mis estudios, sin embargo, hay cosas que aún me cuestan. He sentido que algunas pequeñas tareas que antes hacía con normalidad ya no las puedo hacer fácilmente y eso me genera estrés.

Los sobrevivientes dicen que cada ves que ven las fotos del carro se sienten afortunados de estar vivos. Foto: Cortesía de Vanessa Argüello.
Los sobrevivientes dicen que cada ves que ven las fotos del carro se sienten afortunados de estar vivos. Foto: Cortesía de Vanessa Argüello.

“Se me hace un mundo, por ejemplo, mandar un mensaje de texto mientras estoy hablando con alguien, pero los médicos me dicen que después de un golpe tan fuerte como el que yo sufrí el cerebro tarda para recuperarse, desinflamarse y que tengo que ser paciente”, explicó.

Pese a eso el joven dice que él se siente muy afortunado de estar vivo y por eso disfruta al máximo cada minuto.

“Estoy agradecido y me siento muy bendecido, lo que me pasó es algo muy interesante, porque yo no recuerdo nada. Cuando me desperté en el hospital me preguntaron si yo era el sobreviviente del accidente y yo ni sabía porqué estaba ahí. Me han contado lo que me pasó, pero yo lo que siento es como si me hubieran apagado y luego me hubieran encendido”, relató el estudiante.

Al igual que Jorge, Vanessa espera recuperarse pronto y volver a su trabajo como Contadora Pública en el MOPT. Los dos luchadores están poniéndole duro para dejar atrás el terrible episodio que vivieron y seguir adelante con sus proyectos.

Al consultar en la Fiscalía cómo va el caso a nivel judicial se nos informó vía correo electrónico que aún no han recibido el informe respectivo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por lo que no hay ninguna causa abierta. Por su parte, en el OIJ se nos dijo que la sección Especializada de Tránsito está investigando el caso, pero que no pueden brindar información sobre el tema.