Sucesos

Dolor e indignación por trágica muerte de madre en Guanacaste: “No le importó dejarla tirada”

Doña Nidia, de 63 años, caminaba junto con su hija rumbo a su trabajo cuando un vehículo apagó su vida.

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La indignación y el dolor golpean a una familia de Guanacaste, que llora la ausencia de Nidia María Mora Mora, de 63 años, una mamá excepcional, quien se convirtió en víctima de una tragedia en carretera.

Doña Nidia y su hija Ivette realizaban la misma caminata que la señora hacía desde hacía 20 años para ir a su trabajo en limpieza en la Reserva Conchal.

Nidia Mora Mora falleció al ser atropellada por un carro en Guanacaste
Nidia Mora se dedicó a dar mucho amor a sus hijas y sus nietas. (Cortesía de la /Cortesía)

El hecho ocurrió la mañana del pasado 6 de marzo. Ellas iban por la orilla de la carretera, en un tramo sin aceras y de alto riesgo. Ivette iba adelante y su mamá detrás de ella.

La hija mayor de doña Nidia, Edineth, compartió el desgarrador testimonio de lo sucedido.

“Ese día salieron normal a la carretera, caminaban del lado que corresponde. Mi hermana cuenta que mamá iba hablándole de muchas cosas que quería hacer, planes con la familia, con sus nietos… todo iba normal”, relató.

Nidia Mora Mora falleció al ser atropellada por un carro en Guanacaste
Nidia Mora soñaba con ver a sus nietos graduarse y a una de ellas celebrar sus 15 años. Fotos: Cortesía de la familia (Cortesía de la /Cortesía)

Según contó, minutos antes del impacto, un camión pasó cerca de ellas sin inconvenientes, incluso reduciendo la velocidad. Sin embargo, lo que vino después cambió sus vidas para siempre.

“Ella (su hermana) me cuenta que vio un carro plateado venir hacia ellas. Pensó que se iba a volver a meter a la calle, como normalmente pasa, pero no… el carro nunca se reintegró. Venía a alta velocidad, sin frenar, saliéndose cada vez más de la carretera”, narró Edineth.

De acuerdo con el relato, todo ocurrió en cuestión de segundos.

“Mi hermana le gritó a mi mamá… logró quitarse por un momento, fue un segundo. Dice que sintió el carro pasar muy cerca y escuchó un golpe horrible”.

Al volver la mirada, la escena fue devastadora.

“Cuando volvió a ver, lo que vio fue a mi mamá en el aire… El impacto fue tan fuerte que la levantó. Mi mamá pasó por encima del carro hasta caer. El auto se detuvo un segundo para reincorporarse a la calle y siguió su camino; no bajó la velocidad, no hizo nada”, recordó.

Nidia Mora Mora falleció al ser atropellada por un carro en Guanacaste
El conductor sospechoso del accidente sería un extranjero. (Cortesía de la /Cortesía)

Desesperada, Ivette corrió a auxiliarla, pero doña Nidia murió de inmediato.

“Mi hermana me llamó gritando y me dijo que un carro había atropellado a mi mamá. Cuando llegué, mi hermana estaba gritando; mi mamá ya estaba fallecida. No podemos ni imaginar lo que sufrió mami, tantas lesiones; ella no merecía morir así. Esto es tan doloroso para nosotros”, manifestó.

“Mi sobrina, la hija de Ivette, iba para el colegio en el bus, y vio a mi mamá tirada y a mi hermana (su mamá) desesperada, por lo que se hizo bajada del bus. Por todos lados esto ha sido duro”, añadió.

Doña Nidia era madre de cuatro hijos, quienes no pueden entender cómo el conductor del carro se fue sin importarle lo que había hecho, porque incluso Ivette también estuvo a punto de morir.

Horas después, se confirmó que el conductor sería un extranjero que se entregó ante la Policía Turística en Brasilito y que el carro sería alquilado.

Aun así, el dolor y la indignación siguen intactos en la familia.

“Pedimos justicia, que no dejen la muerte de mi mamá impune. No es justo que la dejaran tirada, que no le importara nada”.

Doña Nidia no solo era una trabajadora dedicada, sino una mujer llena de sueños.

“Ella quería vivir muchos años más, tenía planes con la familia, con sus nietos… Estaba ilusionada con muchas cosas; la graduación de dos de sus nietos de noveno año y el quinceaños de otra de sus nietas la tenían soñando con llegar a ese día.

“Mi mamá estaba bien, era una mujer sana, fuerte, muy activa. El domingo fue la última vez que la vi; ese día la llevé a almorzar. Todavía me parece mentira lo que pasó; extraño mucho sus mensajes de todos los días, verla, abrazarla y recibir su bendición, que siempre nos daba. Es tan doloroso”.

El impacto emocional ha sido profundo para toda la familia, especialmente para Ivette, quien presenció todo y que todos los días debe caminar hasta el lugar donde ocurrió el accidente para llegar a su trabajo.

“Mi hermana está muy afectada, ha sido muy duro para ella. Es una situación para la que nadie está preparado para vivir. Ellas pasaban mucho juntas en el trabajo y eran vecinas”.

Entre el dolor, la familia mantiene una petición clara:

“Necesitamos que se haga justicia, que esto no quede impune. No era justo lo que pasó, fue imprudencia e irresponsabilidad”, dijo.

Los vecinos aseguran que para lo que ocurrió el carro tenía que venir a altísima velocidad.

Hoy la familia que doña Nidia forjó llora la pérdida de una mujer trabajadora y amorosa, y aseguran que su deseo es que la persona que apagó su vida tenga que asumir la responsabilidad de sus actos, mientras las hermanas tratan de mantenerse juntas ante tanto dolor, tal como su madre siempre les enseñó.

La Teja consultó a la Fiscalía sobre el accidente; sin embargo, al cierre de esta nota no obtuvimos respuesta.

Silvia Coto

Silvia Coto

Periodista de sucesos y judiciales. Bachiller en Ciencias de la Comunicación Colectiva con énfasis en Periodismo. Labora en Grupo Nación desde el 2010.

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