Dos jóvenes costarricenses que residen en Europa decidieron aprovechar su experiencia para desarrollar un proyecto que busca mostrar la riqueza de Costa Rica más allá de su imagen turística tradicional.
Se trata de Antonio Ercolani, quien vive en España, y Carla Cerutti, residente en Países Bajos, ambos desarrolladores de videojuegos.
Una amistad que dio origen al proyecto
Antonio y Carla se conocieron en Países Bajos hace tres años mientras estudiaban desarrollo de videojuegos. Aunque ambos son costarricenses, no coincidieron de inmediato, ya que Antonio iba un año adelantado.
Fue un amigo en común quien los presentó, dando inicio a una amistad que hoy se traduce en un proyecto creativo con identidad nacional y que será lanzado próximamente: Teeko, en el cual llevan trabajando alrededor de dos años.
“Somos amigos y nos conocimos en Países Bajos. Nos fuimos de Costa Rica para estudiar y estábamos en la misma universidad estudiando lo mismo sin saberlo”, relató Ercolani.
La falta de representación cultural como motivación
La idea deTeeko surgió tras notar que, fuera del país, el conocimiento sobre Costa Rica suele limitarse a sus playas y paisajes naturales, dejando de lado tradiciones, celebraciones y expresiones artísticas.
“Nos dimos cuenta de la falta de información y de representación que existe sobre la cultura tica. Como trabajamos en el desarrollo de videojuegos, pensamos que podíamos aportar desde ese ámbito y así fue como nació la idea”, explicó Cerutti.
LEA MÁS: Pozas, senderos y naturaleza por ¢3.500 en La Marta, un refugio natural a dos horas de San José
Inspiración en la mascarada tradicional
El videojuego toma como eje central el Día de la Mascarada Tradicional Costarricense, una festividad emblemática que mezcla música, baile y personajes populares.
La historia gira en torno a una familia encabezada por una abuelita cuyos hijos, vestidos con máscaras, recorren las siete provincias del país tras un evento inesperado.
“La historia del videojuego se desarrolla alrededor de una familia en la que tenemos a Tita, quien es una abuelita matriarca, que tiene un montón de hijos que vienen a visitarla y se visten en la mascarada. Salen a bailar con la cimarrona y de pronto algo sucede”, detalló Carla.
Gastronomía, provincias y vida cotidiana
Dentro del juego también se retrata la gastronomía y la vida cotidiana. Tita también es dueña de una pequeña soda, lo que permite integrar platillos tradicionales. Además, los jugadores podrán conocer las características de cada provincia, mostrando que Costa Rica no es solo naturaleza, sino también ciudad, cultura y tradiciones.
“Que vean lo que tenemos y les despierte el interés de venir a Costa Rica. También es un juego para los ticos, queremos que se sientan representados”, señalaron los desarrolladores.
El dúo trabaja en una estética visual que respete los colores, formas y ambientes característicos de cada región, apoyándose en investigación y referencias reales.
La intención es que cada escenario resulte reconocible para el público local y, al mismo tiempo, atractivo para audiencias internacionales.
Un reto para una industria emergente
Antonio destacó que la industria de los videojuegos en Costa Rica aún se encuentra en desarrollo, lo que convierte este tipo de proyectos en un reto que requiere tiempo, recursos y mucha dedicación. El lanzamiento del videojuego está previsto para finales de 2026 o inicios de 2027.
Impulso creativo
Una de las cosas que Antonio más extraña al vivir en España es poder formar parte de las festividades, la comida y detalles que pueden parecer simples, pero que tienen un gran valor.
También echa de menos visitar lugares como Tamarindo, donde reside su familia, y Monteverde, donde solía recorrer puentes colgantes y practicar actividades como el canopy.
En el caso de Carla, lo que más le genera nostalgia son los paisajes naturales, la presencia constante de la montaña y el sonido de los pájaros.
El amor por sus raíces ha llevado a los jóvenes a convertir cada partida en una invitación a reconocer y valorar la identidad costarricense a través de una experiencia interactiva.






