Karol Espinoza.21 julio, 2018

El fútbol tico sufre la falta de talentos nuevos, que antes se conseguían en las ligas menores de los clubes.

Agustín Lleida se vino del fútbol mexicano y llega a Alajuelense con la intención de formar verdaderos jugadores. Fotografía: Prensa Alajuelense
Agustín Lleida se vino del fútbol mexicano y llega a Alajuelense con la intención de formar verdaderos jugadores. Fotografía: Prensa Alajuelense

Los años de nombres como Rolando Fonseca, Froylán Ledezma o Rónald Gómez quedaron en la historia y los clubes lo pagan caro contratando a extranjeros que resultan paquetazos o a ticos veteranos que ya no rinden.

En Alajuelense quieren cambiar eso y de ahí que Joseph Joseph, vicepresidente del club, apueste por Agustín Lleida, un preparador físico español de 33 años que laboró los últimos siete años con el Pachuca de México y que conducirá durante tres años las ligas menores manudas.

Lleida tiene el puesto de director de desarrollo de liga menor y espera sacar por año cuatro jugadores capaces de jugar en el primer equipo y que sean exportables. Su filosofía es clara: el jugador es futbolista el día completo, no solo las dos horas que dura un entrenamiento; el debut debe ser a los 18 o 19 años, después es tarde.

Con esa manera de pensar es lógico que le haya sorprendido encontrar jugadores en las ligas menores manudas para quienes el fútbol no es su prioridad.

Su currículum
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y Deporte, entrenador de fútbol Uefa PRO, certificado de Aptitud Pedagógica, técnico superior en Animaciones Físicas y Deportivas, máster en Entrenamiento de Fuerza, máster en Alto Rendimiento en Deportes de Equipo, máster en Alto Rendimiento en Entrenamiento Deportivo, máster en Actividad Física y Salud.

–¿Cómo se define, preparador físico al cien por ciento o un preparador que también estudió para ser entrenador de fútbol?

–Me defino como preparador físico porque es lo que siento. Estudié la licenciatura en ciencia y actividad física del deporte, paralelamente hice todos los cursos de entrenador, tengo la licencia de la UEFA Pro, podría entrenar a una selección nacional.

Pero en el camino me di cuenta que no era lo que más me llenaba y eso me llevó a orientarme más al perfil de preparador físico. Estudié cuatro másteres en Barcelona,Madrid y Murcia, para especializarme en preparación física.

–¿Por qué dejar un club como Pachuca para venir a Alajuelense?

–Porque tengo treinta y tres años, si tuviese cincuenta seguramente me hubiese quedado cómodo en Pachuca, una gran institución y con un buen contrato, pero todavía tengo ganas de enfrentarme a nuevos proyectos.

“Creo mucho en los ciclos del fútbol, llevaba siete años en Pachuca, habíamos ganado liga, Concachampions, habíamos estado en el Mundial de Clubes. En los siete años habíamos vendido $100 millones en jugadores formados en Pachuca, entonces creo que habíamos cumplido todo, habíamos dado los resultados que se nos pedían y no me quería internizar en un mismo club, fue por eso que escuché a don Joseph (vicepresidente manudo) cuando me contactó y me hizo una propuesta (en setiembre pasado)”, Agustín Lleida.

Yo tenía un año más de contrato con Pachuca, con un sueldo muy interesante y con una situación muy cómoda en el club, en ese momento me contacta Alajuela y me ofrece la posibilidad de venir. Me aseguré que fuera un proyecto viable y aplicable aquí.

Lleida hizo visorías esta semana en las canchas manudas, en Turrúcares. Cortesía Daniel Sanabria /Prensa LDA
Lleida hizo visorías esta semana en las canchas manudas, en Turrúcares. Cortesía Daniel Sanabria /Prensa LDA

–¿Cuáles son sus objetivos con la Liga?

–Primero, organizar el club a nivel estructural, que se clasifiquen bien todas las áreas, las responsabilidades de cada persona y funciones de cada área.

Segundo, implementar una metodología de trabajo tanto a nivel técnico como de preparación física actual, que nos haga jugadores mejor técnicamente, más intensos, más fuertes.

Desarrollar una estructura de visoría a nivel nacional que nos permita tener trabajando con nosotros a los mejores veintidós jugadores de Costa Rica en cada generación y que, a medio o largo plazo, se mantenga en el tiempo (la estructura), aunque yo ya no esté. Que la mayoría de jugadores del primer plantel sean formados en la cantera de la Liga.

–¿Su trabajo es velar solo por las ligas menores o podrá opinar y dar sugerencias para el equipo de la primera división?

–Mi trabajo es desarrollar y estructurar todo el sistema de trabajo en ligas menores. Si la primera división quiere consultar algún aspecto yo estaré encantado y será un placer.

–Usted viene de España y de México, donde el fútbol es más desarrollado que en Costa Rica, ¿le sorprende que un país que logró meter a su selección en el octavo lugar de un Mundial no tenga, en la mayoría de equipos, ni siquiera las instalaciones mínimas para entrenamiento?

–Un equipo poderoso es el resultado de un medio poderoso y puede parecer que Costa Rica no es un medio poderoso, pero esos jugadores que dieron tantas alegrías al país se desarrollan en un medio poderoso como Europa.

La mayoría de jugadores que hicieron el gran papel en el Mundial de Brasil jugaron gran parte de su carrera en Europa, en un medio competitivo que, probablemente, les dio las herramientas para competir en ese nivel.

Lo que hay que buscar en el futuro es que los jugadores que desarrollemos en Costa Rica sean exportables a través de una metodología de trabajo, de un proceso largo.

–¿A qué edad se deben empezar a formar los niños si queremos conseguir grandes jugadores?

–Los jugadores van a empezar en el fútbol desde muy pequeños, pero vamos a tenerlos con nosotros, trabajando de manera formal y con mucha exigencia a partir de los diez años.

–¿Qué es más importante en un jugador: el talento o el desarrollo adecuado de la parte física y de la técnica?

–Le doy una importancia parecida, de hecho, para mí va a ser tan importante captar el talento en edades tempranas como el buen trabajo que haremos luego, durante los siete u ocho años que tengan de proceso los jugadores en el Centro de Alto Rendimiento (CAR, en Turrúcares).

–¿Cuál es su método de trabajo para la preparación física?

Lleida (derecha) tuvo la ayuda de Pablo Gabas en las visorías de esta semana. Cortesía Daniel Sanabria /Prensa LDA
Lleida (derecha) tuvo la ayuda de Pablo Gabas en las visorías de esta semana. Cortesía Daniel Sanabria /Prensa LDA

–Es un poco la combinación entre dos escuelas: la priorización táctica de Víctor Frade (escuela portuguesa) y el microciclo estructurado de Paco Seirulo (la escuela de Barcelona). Ellos dan mucha importancia a la pelota, a cubrir las necesidades que el jugador tiene y el fútbol le demanda y luego, a nivel de fuerza, salir un poco de los métodos tradicionales de trabajos de fuerzas que viene marcado por deportes individuales.

Lo que el jugador hace en la cancha lo vamos a preparar afuera por medio de un gimnasio, que va a ser completamente novedoso en Costa Rica, las máquinas que traemos nunca se han visto en el país, están llegando en dos o tres semanas.

Luego, todas estas carreras (de ejercicios hechas por los futbolistas) serán monitoreadas por GPS, que son los chips que se ponen atrás en la nuca del jugador y que nos dará el dato de lo que hace en cada entrenamiento y partido para planificar las cargas, los volúmenes de entrenamiento e ir a un nivel superior.

–Aquí hace rato que los equipos de fútbol dejaron de hacer pretemporadas en playa o en la montaña; sin embargo, Alajuelense estuvo hace menos de un mes en Jacó haciendo la primera semana de pretemporada. ¿Eso es bueno o ya no debería usarse?

–No puedo, ni se me hace correcto, opinar de ese trabajo porque no conozco lo que estuvieron haciendo.

–¿Qué le falta más al jugador tico para desarrollar un fútbol de primer nivel?

–El jugador de Costa Rica es muy bueno técnicamente porque tiene muchas horas de fútbol en su espalda; a nivel de comprensión del juego y de preparación física puede mejorar mucho.

–Durante esta semana usted estuvo en las visorías que hizo Alajuelense en Turrúcares con niños y jóvenes de todo el país, ¿qué ha encontrado o visto entre los que han llegado?

–Hemos tenido unos setecientos jugadores en Turrúcares, la mayoría no tiene nivel para incorporarse a Liga Deportiva Alajuelense, pero un puñado de jugadores nos hacen ilusionarnos. Les ves cosas diferentes y nos hacen pensar que con un buen trabajo podrían ser jóvenes talentos para desarrollar, vamos a seguir viéndolos.

A algunos se les ha invitado a venir a entrenar con nuestras categorías y con los entrenadores definiremos si se quedan o no. Estas visorías las haremos cada seis meses.

–¿Se necesita mucha plata para que el fútbol tico pueda competir al mismo nivel que el mexicano o es solo una excusa?

–La parte económica es muy importante en el fútbol, en el fútbol de México el presupuesto puede ser, fácilmente, cincuenta veces más grande que el de un equipo costarricense, por eso a la hora de competir le va a costar mucho.

Joseph Joseph (primero a la derecha) es el vicepresidente manudo y un creyente del trabajo en liga menor. Fotografia: Alejandro Gamboa Madrigal.
Joseph Joseph (primero a la derecha) es el vicepresidente manudo y un creyente del trabajo en liga menor. Fotografia: Alejandro Gamboa Madrigal.

“Al tú por tú, en nivel económico es muy difícil competir con México porque allá manejan presupuestos que son cincuenta veces más grandes que los de Costa Rica”, Agustín Lleida.

Para mí, la única forma que tiene el equipo costarricense de competir con los mexicanos es a través del desarrollo y, un poco, lo que estamos intentando en Liga Deportiva Alajuelense.

–¿Puede un preparador físico, con licencia de entrenador, entrenar a un club de la noche a la mañana o es arriesgado hacerlo como hizo la Liga con Nicolás dos Santos?

–Podrá o no podrá dependiendo de lo preparado que esté ese preparador físico en la dirección técnica. Yo tengo todos los títulos de entrenador, pero no me considero preparado para entrenar un equipo de primera división; de hecho, no estoy preparado pese a la experiencia como preparador físico.

En el caso de Nicolás dos Santos no puedo responder porque no sé si estaba preparado o no, desconozco el tema, no lo conocí y tampoco su trabajo. Lo que sí puedo decir es que ahora Pachuca tiene un entrenador español (Paco Ayestarán) cuyos orígenes eran de preparador físico de Rafa Benítez en Liverpool, Inter y Valencia. Ganó Champions, liga inglesa, española, lo considero una persona muy preparada.

–Usted ha estudiado y tiene referencias en su currículum de gente del fútbol que ha trabajo en clubes como el Chelsea. ¿Considera que, pese a las limitaciones del fútbol tico, podrá cooperar con el desarrollo de ligas menores de un equipo como Alajuelense?

–Sí, no tengo ninguna duda de que en el medio costarricense, que ya conozco a la perfección, vamos a poder realizar este trabajo y que va a ser un éxito. Si hubiera tenido alguna duda con respecto a ese aspecto, no habría venido a Costa Rica.

Yo tenía un año más de contrato en Pachuca, con posibilidad de seguir, y elegí Costa Rica y a la Liga porque pienso que están las herramientas y el entorno necesarios para tener éxito en este proyecto. No vengo a Costa Rica de vacaciones ni porque me guste el país, vengo porque pienso que en la Liga están todos los ingredientes para que el proyecto tenga éxito.

–¿A qué edad deben debutar los jugadores de fútbol en primera división?

–No hay una edad que pueda dar o decir. Eso responde a un proceso de maduración y preparación, el jugador debutará cuando esté listo.

Lo que sí puedo decir es que vamos a buscar que el jugador costarricense debute a los 18 o 19 años en primera, ya que será interesante para los equipos extranjeros, va a ser exportable. El que debuta con 22 o 23 años es muy difícil que un equipo extranjero se decida por él, ya lo van a ver como que su proceso pasó.

A ellos les interesa que un jugador con 18 o 19 años tenga continuidad en primera y, llevándolo joven, puedan prepararlo para competir en un medio o liga superior. Piensa que no se va a poder adaptar al medio si se lo llevan con 22 o 23 años.

–¿Es bueno o es malo que en Costa Rica se haya tomado la costumbre de que las escuelas de fútbol sean dirigidas por exfutbolistas recién retirados para buscar un ingreso económico sin ser preparadores o educadores físicos?

–Es bueno que las escuelas de fútbol las lleve gente preparada porque darán más herramientas al jugador para prepararse. Si esa persona preparada es un exjugador será fantástico porque podrá sumar la preparación y la experiencia para guiarlo en el camino.

Eso sí, debe ser gente preparada, solo haber sido jugador no será suficiente.

–¿Cuántos jugadores espera sacar por año de la cantera manuda para el primer equipo?

Los manudos han debido echar mano de la contratación de extranjeros como el talentoso Róger Rojas, ante la falta de delanteros que surjan de sus ligas menores. Fotos de Diana Méndez.
Los manudos han debido echar mano de la contratación de extranjeros como el talentoso Róger Rojas, ante la falta de delanteros que surjan de sus ligas menores. Fotos de Diana Méndez.

–A corto plazo no me puedo comprometer a nada porque los jugadores que ya tienen diecinueve o veinte años no van a hacer el proceso de formación. Sin embargo, con los que ahora tengan unos quince años sí puedo decir que espero, de esa generación, que cuatro acaben debutando con la Liga ese año y que dos acaben siendo jugadores importantes de la primera división.

–Si no se le enseña bien al niño, ¿es más complicado o imposible corregirlo cuando ya está grande y jugando en primera división?

–Sin duda. Aspectos técnicos motores van a ser cien por cien entrenables en la etapa de formación, cuando son niños; va a ser muy difícil trabajarlos y mejorarlos cuando el jugador es adulto, ya no son tan entrenables.

Por ejemplo, no le vamos a enseñar al jugador de primera cómo pegarle a la pelota, cómo cambiar de dirección, cómo apoyar los pies en el suelo. Cada aspecto se trabaja en una etapa y si no los trabaja en la etapa formativa no se va a poder hacer en la primera.

En la primera división es para parar el equipo tácticamente, prepararlos para jugar ante un rival de cierta manera o no, se ven aspectos colectivos. Los aspectos individuales se ven en la etapa de formación.

–¿Es cierto o es falso que a los jugadores les afecta jugar miércoles, domingos y miércoles o es que la preparación física es inadecuada?

–Por las características que tiene el fútbol, el jugador necesita setenta y dos horas de recuperación. Muchas veces se habla que por qué los ciclistas en el Tour de Francia corren todos los días y por qué el futbolista no puede hacerlo (jugar más seguido).

Las demandas del futbolista son muy diferentes a las de un ciclista, el fútbol es un deporte acíclico, es decir, hay muchos cambios de dirección, muchas contracciones musculares que van a necesitar más tiempo de recuperación. Cuando juegas miércoles, domingo y miércoles lo único que puedes hacer es recuperar, jugar, recuperar y no tienes tiempo para poner cargas de entrenamiento, ese es el problema.

Cuando no pones cargas de entrenamiento una semana no pasa nada, pero cuando se acumula en el tiempo va a haber un descenso en la capacidad física cuando dejas de entrenar.

Si me preguntan por qué en Europa los grandes jugadores compiten a alto nivel miércoles, domingo, miércoles –y hace menos de un mes lo hablaba con Javi Mallo, preparador físico del Real Madrid– la respuesta es que, a nivel genético, esos jugadores se recuperan mucho antes y no requieren cargas tan altas de entrenamiento como para mantener altos niveles de rendimiento.

Son superatletas que no tenemos aquí ni en México, ni en la mayoría de países. Son jugadores contados que están en los equipos top y ellos sí pueden hacerlo, pero aquí se nos dificulta que, a nivel físico, al jugador no le da tiempo recuperar ni aplicar cargas por el calendario de competición, lo que llevará a un descenso del rendimiento.

–¿El preparador físico debe meterse en las horas de descanso y en la dieta del futbolista?

–Seguro que sí, el futbolista es futbolista las veinticuatro horas, no solo las dos horas de entrenamiento; es decir, su rendimiento estará en función de lo que haga las veinticuatro horas.

Yo a eso le llamo entrenamiento invisible, lo que es proceso de recuperación, meterse en el hielo después del entrenamiento, ingerir suplementos que ayuden a recuperar antes o que ayuden en ciertos aspectos del rendimiento. La alimentación es fundamental porque le va a ayudar en muchos aspectos en la cancha, tenemos que controlarla de manera exhaustiva y el sueño, el descanso debemos enseñarle cómo descansar, cuándo dormir.

No es solo trabajo en la cancha. Soy de los preparadores físicos que se meten mucho en la vida del jugador y , en muchos entornos, el jugador no lo entiende porque no está preparado y culturalmente no se les ha enseñado. Para mí es una parte fundamental de la labor del preparador físico.

–Usted se define en su perfil web como un preparador físico y buena gente. ¿Podríamos decir que maneja un estilo como el del técnico de Uruguay, Óscar Washington Tabarez?

–No conozco al profe Tabarez, sé de su trayectoria, lo que sí puedo decir es que soy una persona llana, muy cercana, humilde, a la que le gusta mucho su trabajo y le gusta estar en casa con su familia, conversar con la gente, hablar de fútbol. Me considero buena gente, no tengo enemigos.

–¿Se le debe prestar más atención a la parte psicológica de los jugadores en los equipos de fútbol?

–Esa área va a tomar más importancia de la que ya tiene en el momento que los jugadores pasen a vivir con nosotros. Va a ser en abril, cuando tengamos una residencia para sesenta y cinco jugadores en el Centro de Alto Rendimiento.

Ese cambio de pasar de vivir en su casa, con la familia a un centro lejos, con once, doce, trece años. Va a ser un cambio muy fuerte para los jugadores. Por eso en la medida que tengamos profesionales de Psicología, coaching, desarrollo humano, será importante para el desarrollo integral del jugador.

–¿Qué le preocupa más de esta generación de jóvenes a quienes consume la tecnología y el deporte ya no es prioritario?

El fracaso en el Mundial de selecciones como Argentina, que se apoyaron solo en la figura de Messi, convencen a Lleida que la forma de enseñar fútbol cambió. / AFP PHOTO / Jewel SAMAD /
El fracaso en el Mundial de selecciones como Argentina, que se apoyaron solo en la figura de Messi, convencen a Lleida que la forma de enseñar fútbol cambió. / AFP PHOTO / Jewel SAMAD /

–Me preocupa es que antes los jugadores llegaban, con una cierta edad, con muchísimas horas de práctica libre de fútbol y ahora no sucede. Por eso vamos a implementar sesión de entrenamiento doble, en la mañana y en la tarde, a partir de diciembre, cuando lo coordinemos con las escuelas de fútbol (de Alajuelense).

Sí me preocupa porque antes, después del entrenamiento (los niños y los jóvenes) se iban a las plazas a jugar y ahora tienen otras distracciones. Debemos poner herramientas para que eso no ocurra, preocupa que el fútbol no sea prioritario.

Me he encontrado jugadores en las ligas menores de Alajuelense para quienes el fútbol no es su prioridad y eso es un problema. En un medio tan competitivo, quien no ponga el cien, no va a llegar.

–El Mundial de fútbol demostró que reina el conjunto sobre las figuras, ¿modificará en algo esto el trabajo y la preparación física a partir de ahora?

–Que reine el conjunto sobre las figuras quiere decir que está siendo más importante todo el aspecto táctico que técnico y físico; es decir, está siendo más importante que el jugador sea inteligente y se sepa desarrollar de manera colectiva dentro del equipo, que el jugador sea más técnico, rápido o fuerte.

–¿Cómo se consigue lograr un éxito como el de Inglaterra: eliminado hace cuatro años en la primera fase de Brasil y luego ganó el mundial sub−17, sub−20, subcampeón−19 europeo y llegó a las semifinales de Rusia?

–Todo es proceso y estructura, es trabajo a largo plazo.

–En Latinoamérica y en Costa Rica al aficionado, a la prensa y a la dirigencia les cuesta creer en los procesos. ¿Cómo se puede modificar ese pensamiento?

–Este pensamiento se puede modificar viendo los resultados que da. Puedo decir que en Pachuca, en el 2011, tampoco había esta idea de apostar a procesos largos y de desarrollo de jóvenes jugadores, se buscaba más la inmediatez, pero cuando se empezaron a dar resultados, la mayoría de equipos de México empezó a trabajar en esa dirección.