Este lunes 27 de abril pasó algo insólito en la Asamblea Legislativa que deja muy mal parados a los diputados que ya se van.
Rodrigo Arias, presidente del Congreso, estableció la semana pasada que este lunes se daría una importante votación en el plenario legislativo para saber si el diputado Fabricio Alvarado, del Partido Nueva República, recibiría una sanción.
Alvarado, quien fue candidato presidencial en las pasadas elecciones, fue acusado por la exdiputada y actual asesora legislativa, Marulin Azofeifa, de supuestamente, haberla acosado sexualmente en distintas ocasiones.
Este lunes los diputados tenían bien claro que votarían si, debido a los hechos acusados por Marulin, Alvarado debía recibir o no una sanción, pero de los 57 legisladores llegaron solo 34. El reglamento establece que para que haya sesión debe haber como mínimo 38 legisladores, por lo que en esta ocasión no hubo sesión.
Aun sabiendo la importancia del hecho que se trataría este lunes, muchos diputados decidieron no presentarse a la sesión del plenario legislativo.
¿Cuáles diputados faltaron?
Según la lista de asistencia del Congreso, los legisladores que faltaron a la sesión fueron: Pilar Cisneros, Daniel Vargas, Waldo Agüero, Manuel Morales, Jorge Rojas, Ada Acuña, Paola Nájera, Alexánder Barrantes (oficialistas).
También faltaron el propio Fabricio Alvarado y sus compañeros de Nueva República: Rosalía Brown, Olga Morera, José Pablo Sibaja, David Segura y Yonder Salas.
Del Partido Unidad Social Cristiana no estuvieron Horacio Alvarado, Melina Ajoy, Carlos Andrés Robles. De Liberación Nacional faltaron Óscar Izquierdo, Alejandra Larios y Sonia Rojas.
También se ausentaron los independientes Gilberth Jiménez, Leslye Bojorges y Luis Diego Vargas.
Para ausentarse de la sesión, tenían permiso María Marta Carballo, Melina Ajoy y Carlos Andrés Robles, del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), así como Paola Nájera y Manuel Morales, del oficialismo; Rocío Alfaro, del Frente Amplio (FA), y Olga Morera, de Nueva República (PNR). Sin embargo Carballo y Alfaro sí llegaron.
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El mensaje para el pueblo
El politólogo Gustavo Araya dice que esta actitud de los legisladores no ayuda en nada a quitar la mala fama que tienen los legisladores.
“La gravedad de este tipo de cosas es que lo que están diciendo las diputaciones es que no les está interesando llegar a una conclusión del caso. Aquí la única que se ha expuesto es la víctima, ha tenido que pasar más de una ocasión por un hecho que es vergonzoso, que le afectó.
El solo hecho que muchas veces las diputaciones decidan no presentarse, sea para votar una inmunidad, para llegar a un acuerdo, por ejemplo, de un acoso sexual, cualquiera que sea el caso, cuando hay una ausencia lo que están diciendo es que pueden manipular de alguna manera, como una herramienta política, el cuórum de la Asamblea Legislativa y ese es un mensaje fuerte. Esas son las cosas que hacen que muchas veces la gente evalúe mal a los diputados", argumentó el politólogo.
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Alvarado es el primer diputado en ser procesado con el Reglamento contra el Acoso Sexual, que se aprobó en la Asamblea Legislativa en el 2021.
Un fuerte golpe a la reputación
El politólogo Gustavo Araya explica que la acusación contra Alvarado y el proceso en su contra que se dio en la Asamblea Legislativa representan un fuerte golpe político para él, reciba o no una sanción.
“Lo primero es que ya hubo y hay una exposición mediática de la situación, en donde se puede tomar como antecedente, incluso, la afirmación de la propia presidenta electa, en la que ella también afirmó que el señor Fabricio Alvarado la acosó en cierta oportunidad. Queda entonces la reputación del señor Fabricio Alvarado, evidentemente, marcada de alguna manera en el escenario público.
“Fabricio Alvarado es uno más de los diputados que han sido señalados por temas de este tipo. Los exdiputados Justo Orozco, Rónald Vargas (quien fue absuelto de las acusaciones), Federico Tinoco y Erick Rodríguez Esteller, fueron también señalados en su momento por asesoras, funcionarias legislativas o personas fuera de la Asamblea Legislativa”, agregó el politólogo.
Un precedente en la Asamblea Legislativa
Marulin Azofeifa denunció los presuntos acosos en la Asamblea Legislativa y también en la Fiscalía. Al presentar la acusación contra Alvarado en el Congreso, automáticamente se activó el protocolo que establece el Reglamento contra el Acoso Sexual del órgano legislativo y se creó una comisión legislativa para que investigara el caso.
Los integrantes de dicha comisión entrevistaron a la denunciante, a testigos y recibieron prueba documental. Luego hicieron tres informes finales; dos de ellos recomendaron la sanción a Alvarado y el tercero pedía que se absolviera.
Además de la denuncia interpuesta por Marulin, Alvarado enfrenta otras dos en sede penal.
El año pasado trascendió que existen dos denuncias contra el legislador por el presunto delito de abuso sexual, una presentada a finales de 2024 y la otra en febrero de 2025.
La primera de las denuncias fue interpuesta por una mujer mayor de edad, mientras que la segunda la hizo una joven que actualmente tiene 32 años, por hechos que habrían ocurrido 19 años atrás, cuando ella tenía 13.
Además, durante la campaña electoral anterior, Laura Fernández aseguró en medio de un debate que Alvarado había tenido comportamientos inapropiados contra ella y que la había arrinconado en una oficina con el pretexto de darle una Biblia.
Alvarado siempre ha negado las acusaciones en su contra y ha dicho que todo se trata de mentiras para ensuciar su nombre y afectar su carrera política.
