En una conversación profunda sobre el futuro del país, el candidato del Partido Justicia Social Costarricense, Wálter Hernández, compartió su visión sobre el país, los principales problemas que enfrentan los ciudadanos y también habló de sus propuestas para resolverlos.
Hernández, quien recientemente superó una cirugía de emergencia por una hernia estrangulada, asegura estar con todas las fuerzas para enfrentar la contienda electoral.
¿Cómo se encuentra, don Walter? Supimos que en diciembre tuvo una emergencia de salud y que tuvieron que operarlo.
Bien, muy bien. Ando fajado, pues tengo que cuidarme durante tres meses. Básicamente fue un poco de exceso de temas laborales y políticos. Tenía una hernia que se me estranguló y la cirugía fue compleja, de tres horas, pero quedé muy bien. Hice reposo en diciembre y ahora estoy en todos los debates y reuniones; me siento mucho mejor, gracias a Dios.
Cuéntenos un poco sobre usted, ¿es casado, tiene hijos?
Vivo en unión libre con Ivette Arias, que es abogada y emprendedora. Tenemos una hija de 15 años y un bebé de 1 año y medio. Tengo otros hijos de 18 y 28 años de un matrimonio anterior, y una hija que falleció. La vida me dio cinco hijos.
Me metí en esto (de la política) para dejarles un mejor país a ellos; quiero que en el 2045 valga la pena vivir en democracia y paz.
Don Walter, usted es abogado, cuénteme ¿cómo fue su acercamiento con la política?
Nací con pañales verdes y blancos. Mi padre fue periodista y jefe de prensa de campañas de Daniel Oduber y Pepe Figueres. Crecí viendo a presidentes en mi casa.
Estudié Derecho, tengo maestrías en derecho internacional y constitucional, y dos doctorados. Siempre me ha apasionado la historia y la academia.
En las encuestas no se ve su nombre entre los candidatos más apoyados, ¿le preocupa eso?
Me preocupa por culpa de los periodistas (risas). Muchos medios privados no nos invitan a debates si no estamos sobre el margen de error. Entiendo sus razones empresariales, pero el ciudadano tiene derecho a informarse.
No me preocupa la encuesta porque las últimas tres elecciones las ganaron quienes no figuraban de primeros al inicio. Además, hay encuestas que piden dinero para preguntar específicamente por uno.
¿Qué acciones concretas ejecutaría usted para reducir el desempleo?
Hay que rebajar la carga patronal. Actualmente, el patrono paga un 26.6% por trabajador, pero la Caja solo recibe el 18% para salud y pensiones; el resto va a otras instituciones. Queremos trasladar esos impuestos a otras fuentes directas para que el patrono ahorre y abra más plazas.
LEA MÁS: Si tiene la cédula vencida y piensa que no puede votar, urge que lea esta información
También debemos formalizar al trabajador independiente cobrando cuotas realistas (promedio de ¢7.500) para captar a un millón de personas que hoy no cotizan.
¿Cuál ha sido el principal error de este gobierno en materia de seguridad?
Todo. Creyeron que los escáneres eran el fin y no una herramienta. Dejaron de entregar dinero al OIJ y a la Fuerza Pública. El narcotráfico es un problema de salud pública y debe atenderse de forma integral: educación, empleo y control bancario.
LEA MÁS: Ana Virginia Calzada confronta a Natalia Díaz por su postura sobre migrantes en debate de la UCR
¿Qué acciones concretas ejecutaría para reducir la inseguridad?
Declararemos estado de emergencia para agilizar contrataciones. Vamos a unificar la inteligencia (DIS, PCD, OIJ) en una sola comunidad ordenada. Usaremos drones diurnos y nocturnos con cámaras infrarrojas para vigilar los 11 distritos más peligrosos y apoyar a las fuerzas en tierra.
También, cada comisaría tendrá su propio taller mecánico para que las patrullas no duren meses varadas por una licitación.
¿Qué acciones concretas ejecutaría para atacar la crisis educativa?
Es una emergencia nacional. Hay que llamar a cuentas al Ministerio de Educación (MEP): no es posible que un joven llegue a noveno sin saber leer bien. Además, hay que revisar la ley que limita la autoridad del profesor.
También descentralizaremos el mantenimiento de escuelas; si un centro educativo en Upala ocupa baños, el dinero se le da a la Municipalidad para que lo haga rápido, no que todo se controle desde San José.
LEA MÁS: Estos son los últimos debates presidenciales antes de las elecciones 2026
Con respecto a los problemas de infraestructura vial y las presas, ¿qué acciones ejecutaría?
Negociaremos horarios escalonados con la empresa privada y pública para que no todos salgan a la misma hora. Impulsaremos el teletrabajo de nuevo.
Queremos un tren de frontera a frontera (Panamá a Nicaragua) para carga y pasajeros. El tren es el medio más barato y menos contaminante.
¿Cómo resolvería el problema de las listas de espera en la Caja?
Nadie lo arregla en un año, quien diga eso miente. Proponemos contratar 1.000 médicos para Ebais (7 millones de consultas más al año) y 1.000 especialistas. El dinero está en el superávit del IVM, pero no lo usan.
Necesitamos menos administrativos (hay 40.000) y más médicos. Lo que está pasando es un crimen de lesa humanidad: gente muriendo por falta de atención consciente.
¿Qué piensa de la intervención de EE. UU. en Venezuela recientemente?
Fue una intervención por intereses, no por principios. Quitaron al dictador, pero dejaron la dictadura. Dejaron a la vicepresidenta chavista y a los militares cuestionados.
A EE. UU. solo le interesa el petróleo venezolano; María Corina Machado y Edmundo González quedaron al margen.
¿Ve similitudes entre lo que pasa en Costa Rica y los inicios de la dictadura en Venezuela?
Por supuesto. Venezuela y Costa Rica eran las únicas democracias sólidas. Allá la educación empezó a caer en los años 80; aquí el 8% del PIB es un espejismo, este gobierno invierte menos del 5%.
La gente pierde confianza en las instituciones y ahí llegan los “mesiánicos” que insultan en cámara en lugar de educar. Chávez no disparó un tiro para tomar el poder, usó los votos y luego cambió la Constitución. Ese riesgo ya está aquí.
¿Un eventual gobierno oficialista pondría en riesgo la democracia?
Ya la democracia está en riesgo. Las manifestaciones de odio, la división y la falta de diálogo entre poderes son señales claras. No hay respeto por la Asamblea Legislativa ni por el Poder Judicial. No necesitamos continuismo de lo malo; el problema ya lo tenemos en la puerta.




