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La historia del nicaragüense que pone a las familias a jugar fútbol en tiempos del Mundial 2026

El nicaragüense, Javier Rosales Silva, convirtió su pasión por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa en el cual los partidos se ganan a puro gol

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Mientras millones de aficionados alrededor del planeta viven la emoción del Mundial de la FIFA 2026, en Costa Rica hay un nicaragüense que también está metiendo goles, pero fuera de la cancha.

Se trata de Javier Rosales Silva, vecino de San Rafael Arriba de Desamparados, quien después de vivir 37 años en suelo costarricense logró convertir una idea nacida de su pasión por el fútbol en un entretenido juego de mesa llamado “Golazo”.

La historia de Javier tiene tanto de esfuerzo como de perseverancia.

Javier Rosales Silva llegó al país huyendo del servicio militar en Nicaragua y, 37 años después, convirtió su pasión por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa en el cual los partidos se definen con goles
Javier Rosales Silva convirtió su amor por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa creado en Costa Rica en plena fiebre del Mundial 2026. (Cortesía/cortesía)

Nació y creció en el barrio El Carmen de Managua, Nicaragua, una comunidad conocida popularmente por varios apodos, entre ellos Bolonia, La Veloz y William Díaz. Sin embargo, a los 19 años tomó una decisión que cambiaría su vida para siempre.

“Me vine a Costa Rica en 1989 por razones políticas. En aquel momento existía el servicio militar y yo no quería hacerlo. Llegué en avión sin conocer absolutamente nada del país. Tenía unos hermanos aquí que llevaban apenas un año viviendo en Costa Rica y ellos me ayudaron mucho.

“También recibí un apoyo enorme de la Iglesia Católica, especialmente de los padres carmelitas de Los Yoses y del padre Julio Fonseca, conocido como el padre Pipo (ya fallecido), quien siempre me tendió una mano cuando más lo necesité”, recordó.

Los primeros años no fueron sencillos. Javier trabajó en distintos oficios para salir adelante. Fue sacristán, realizó labores de limpieza y mantenimiento, vendió enciclopedias, repartió productos químicos, trabajó como mensajero y posteriormente se desempeñó como auditor.

Javier Rosales Silva llegó al país huyendo del servicio militar en Nicaragua y, 37 años después, convirtió su pasión por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa en el cual los partidos se definen con goles
El emprendedor nicaragüense trabajó durante meses en el desarrollo de las reglas, cartas y dinámica de “Golazo”. (Cortesía/cortesía)

Mientras construía su vida en Costa Rica, también formó una familia junto con su esposa, la costarricense Ileana Castro, con quien tiene 26 años de matrimonio y dos hijos: María José, estudiante de Enfermería, y Carlos Antonio, quien cursa Ingeniería en Sistemas.

“Estos 37 años en Costa Rica han sido excelentes. He tenido la suerte de encontrar personas maravillosas que me ayudaron a salir adelante.

“Siempre voy a estar agradecido con este país porque aquí construí mi familia, estudié, saqué el bachillerato por madurez, estudié Contabilidad y encontré oportunidades que me permitieron crecer”, contó emocionado.

La semilla de “Golazo” apareció el 27 de diciembre del 2024 mientras escuchaba un programa deportivo.

“Yo trabajo desde hace tres años en una plataforma de transporte y todas las mañanas escucho programas de fútbol. Ese día se me ocurrió crear un juego de cartas totalmente dedicado al fútbol.

“Empecé a investigar y encontré algunos juegos, pero eran muy complicados. Entonces decidí desarrollar algo sencillo, dinámico y divertido para que cualquier persona pudiera jugarlo”, explicó.

Javier Rosales Silva llegó al país huyendo del servicio militar en Nicaragua y, 37 años después, convirtió su pasión por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa en el cual los partidos se definen con goles
Penales, tiempo extra, remontadas y goles anulados forman parte de las emociones que ofrece el juego. (Cortesía/cortesía)

Durante meses se dedicó a registrar la marca, perfeccionar las reglas y probar diferentes versiones hasta dar con el producto final.

La dinámica busca recrear toda la emoción de un partido real. El juego incluye cartas de acción, cartas de gol, cartas de penales y un dado de 20 caras. Los jugadores deben acumular victorias para ganar minicopas y, posteriormente, supercopas.

Javier Rosales Silva llegó al país huyendo del servicio militar en Nicaragua y, 37 años después, convirtió su pasión por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa en el cual los partidos se definen con goles. En la foto con su esposa, Ileana Castro.
Aquí está Javier con su esposa, Ileana Castro. (Cortesía/cortesía)

Pero nada está asegurado. “Eso es lo bonito. Usted puede llevar varios goles de ventaja y, de repente, aparece una carta que le anula las anotaciones o que manda el partido a penales.

“También existen cartas para tiempo extra y remontadas inesperadas. Hay momentos en los que alguien pasa de estar celebrando a quedarse con las manos vacías en cuestión de segundos”, asegura entre risas.

Las partidas pueden durar cerca de 10 minutos y pueden participar entre dos y ocho jugadores, aunque seis es la cantidad ideal.

Javier asegura que la respuesta del público ha sido muy positiva y que muchas familias ya disfrutan del juego.

“El objetivo es que la gente viva la pasión del fútbol desde la mesa de la casa. Que compartan, se diviertan y sientan la emoción de marcar goles, ganar finales y definir campeonatos en penales. Eso es precisamente lo que ofrece Golazo”, afirmó.

Javier Rosales Silva llegó al país huyendo del servicio militar en Nicaragua y, 37 años después, convirtió su pasión por el fútbol en “Golazo”, un juego de mesa en el cual los partidos se definen con goles
“Golazo” permite que entre dos y ocho personas compitan por supercopas al mejor estilo de una gran final mundialista. (Cortesía/cortesía)

El juego tiene un costo de 20.000 colones y ya se encuentra disponible para la venta. Puede llamar al teléfono: 8388-7506.

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En medio de la fiebre mundialista que invade al planeta, este nicaragüense, quien encontró una segunda patria en Costa Rica, demuestra que los sueños también pueden convertirse en verdaderos golazos.

Eduardo Vega

Eduardo Vega

Periodista desde 1994. Bachiller en Análisis de Sistemas de la Universidad Federada y egresado del posgrado en Comunicación de la UCR. Periodista del Año de La Teja en el 2017. Cubrió la Copa del Mundo Sub-20 de la FIFA en el 2001 en Argentina; la Copa del Mundo Mayor de la FIFA del 2010 en Sudáfrica; Copa de Oro en el 2007.

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