Este 8 de mayo fue un día único para la historia de Costa Rica y para Laura Fernández, quien se convirtió en la presidente número 50 del país.
Ella recibió la banda presidencial en el Estadio Nacional y al hacerlo causó asombró porque retomó las promesas que Rodrigo Chaves no pudo cumplir en su mandato, por lo que luchará por superarlo para lograr los grandes cambios que él pretendía.
Minutos después de las 8 a. m. empezaron a ingresar al Estadio Nacional las miles de personas que llenas de ilusión y esperanza llegaron a presenciar el momento inolvidable en el que Laura Fernández recibía la banda presidencial.
A la misma hora se empezaron a escuchar ocasionalmente sirenas de policía que indicaban que iban llegando los presidentes y representantes de otros gobiernos.
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El ambiente se empezó a poner bonito como a las 8:30 a. m. cuando se empezaron a escuchar las bandas de los colegios que iban a desfilar como parte de los actos culturales.
A eso de las 9 a. m. empezaron a ingresar los invitados especiales que se sentaron en sillas blancas frente a la tarima principal.
A las 9:30 a. m. ingresó al estadio la primera banda, fue la Mercedes Norte Marching Band. Luego desfiló la Banda Internacional Vieja Metrópoli; le siguió la Banda Cantonal de Orotina. Luego desfiló la banda Monseñor Luis Leipold, después desfiló la Banda Tsidkenu, también la Marching Band y la Banda Municipal de Pococí. Además, participó la Banda de Palmar Norte.
Sesión solemne inició entre gritos y mucha fiesta
A las 11 a. m. inició la sesión solemne entre los gritos de algarabía se los asistentes. Los 57 diputados asistieron a la actividad.
La diputada oficialista, Yara Jiménez, presidenta de la Asamblea Legislativa, fue quien recibió a los presidentes y representantes de otras naciones. La gente saludó de forma especial y con gran alegría al rey de España, Felipe VI.
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La entrada de Rodrigo Chaves ocasionó una enorme ovación en el Estadio Nacional. Él llegó acompañado de su esposa, doña Signe Zeikate y la hija de ambos.
Minutos después ingresó Laura Fernández, quién llegó acompañada de su esposo, don Jeffrey Umaña. Los asistentes al traspaso también la ovasionaron, pero no tanto como al presidente saliente.
A las 12:10 p. m. fueron juramentados los dos vicepresidentes de la República: Francisco Gamboa y Douglas Soto.
El momento más esperado
Luego le tocó el turno a doña Laura. Ella juró, con su mano derecha sobre una biblia, que cuidará a Costa Rica y cumplirá con su labor como presidenta de la República.
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Seguido de eso llegó el momento más esperado del día. Yara Jiménez le quitó a Rodrigo Chaves la banda presidencial y se la entregó en la mano, luego tomó una nueva banda y se la colocó a Laura Fernández, fue un momento histórico y lleno de emociones que convirtió a Fernández en la máxima autoridad de Costa Rica.
La presidenta de la Asamblea Legislativa dio un discurso en el que alabó las capacidades de Fernández y señaló que el pueblo espera de ella paz, sabiduría, integridad y también fortaleza.
El fuerte mensaje de la presidenta de la República
En su primer discurso como presidenta de la República, Laura Fernández le encomendó su gobierno a Dios y aseguró que ella no hizo un juramento a la deriva, sino que trabajará muy fuerte por sacar adelante el país.
Fernández subió el tono al decir que el país ratificó el cambio que inició con Rodrigo Chaves y que no volverá atrás.
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“Sí, soy la heredera de ese cambio y lo digo sin tutubeos, heredera de una forma de hacer política distinta, heredera de una lucha constante sin armas, pero con resultados.
“Estamos a las puertas de construir una tercera República, una nueva Costa Rica que no le tiene miedo al cambio, que moderniza sus instituciones sin destruir lo que funciona y protege la democracia”, expresó la presidenta.
Fernández también aseguró que nunca atentará contra la división de poderes.
Urgen reformas
La mandataria aseguró que urgen reformas y habló de que no es posible que el narcotráfico se infiltre en el Estado.
“No me temblará el pulso para enfrentar el crimen organizado”, aseguró.
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También prometió resolver el tema del rezago en la infraestructura vial y mencionó proyecto como el del tren eléctrico a los que le dará prioridad. También dijo que luchará por sacar adelante las iniciativas de Ciudad Gobierno, la marina de Limón y Crucitas.
Las promesas de Laura son las que Rodrigo Chaves no pudo cumplir en su mandato, pero ella asegura que sacará adelante.
Fernández adquirió el mayor de los compromisos con su discurso, ya que fue clara en sus prioridades y en lo que quiere para el país.
Dijo que al contrario de políticos añejos, no haría promesas vacías y que empeña su palabra ante el pueblo, por lo que si no cumple con sus compromisos, será el mismo pueblo que el le pida cuentas.
El acto solemne contó con una bendición religiosa hecha por un pastor evangélico y otra por el cura católico Sergio Valverde.
Además, Fernández juramentó su gabinete y firmó sus primeros tres decretos.
Por último, la presidenta firmó sus primeros tres decretos. Uno fue una convocatoria de sesiones extraordinarias para reactivar proyectos de ley que fueron archivados en la Asamblea Legislativa, por ejemplo, Ciudad Gobierno, Crucitas, Puerto de Limón, entre otros.
También anunció un cambio en el año carcelario; ya no serían 8 meses por año como normalmente se aplica, sino que el año carcelario se fijaría en 360 días.
El otro decreto es sobre delimitación de las funciones de los ministros, viceministros y vicepresidentes y qué instituciones los conformarán.



