Un proyecto de ley que se analiza en la Asamblea Legislativa podría cambiar para siempre la forma en la que usted compra la electricidad que recibe en su hogar o en su negocio.
La iniciativa original fue presentada en el 2022 por el gobierno de Rodrigo Chaves y luego los diputados de Liberación Nacional presentaron un texto sustitutivo, pero ha tenido un complicado paso por el Congreso porque el Frente Amplio se opone rotundamente, argumentando que los cambios que propone golpearían el bolsillo de los costarricenses.
La presidenta Laura Fernández convocó el proyecto de ley en estas sesiones extraordinarias con la intención de que se apruebe, pero para ello requiere 38 votos en el Congreso en el segundo debate y ya el Frente Amplio, Liberación Nacional y la diputada Claudia Dobles anunciaron que lo votarán en contra, por lo que quedaría sepultado.
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¿Qué es lo que pretende el proyecto de ley?
El proyecto de ley denominado “Ley de armonización del sistema eléctrico nacional” tiene como fin reformar el modelo del servicio de electricidad.
Le quita al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) las funciones de planificación, dirección, operación y funcionamiento para trasladarlas a una nueva institución llamada Ente Coordinador del Sistema Eléctrico Nacional (Ecosen).
El gobierno dice que el proyecto pretende “modernizar” el sistema nacional para bajar los precios de las tarifas por medio de la competencia, donde actores privados puedan generar, comercializar y exportar energía, pero expertos señalan que el abrir el mercado podría más bien encarecer la electricidad.
Según detalla la iniciativa, la junta directiva del Ecosen estaría compuesta por el ministro de Ambiente y Energía, el presidente del ICE, un representante de las distribuidoras y cooperativas de electrificación rural, uno de los generadores privados, uno del sector industrial y grandes consumidores de energía, uno del Colegio Federado de Ingenieros y Arquitectos (CFIA) y uno de la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom).
Gran reforma que podría afectar al ICE
Actualmente, los generadores privados producen electricidad, pero el ICE es el único que les puede comprar esa electricidad.
La iniciativa crearía un mercado eléctrico mayorista en el que podrían comprar electricidad y firmar contratos no solo las distribuidoras, sino también los consumidores, como las grandes empresas, que actualmente le compran al ICE.
La fracción del Frente Amplio sostiene que eso debilitaría la soberanía energética del país y prioriza el lucro de generadores privados sobre la seguridad del suministro al pueblo.
“Este proyecto busca desmantelar el modelo solidario de servicio público liderado por el ICE para instaurar un mercado basado en el lucro privado.
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“Propone tres movimientos agresivos: el primero es quitarle al ICE el control técnico del sistema y dárselo al Ecosen. En segundo lugar, pasar de tarifas fijadas por Aresep basadas en costos a un sistema de subastas y precios de mercado donde los generadores privados pueden especular. El tercero es permitir que los privados utilicen la infraestructura nacional para exportar energía y dejarse el 100% de la ganancia, eliminando las rebajas tarifarias que hoy recibe el pueblo (gracias a las ganancias del ICE)”, aseguró el Frente Amplio.
Electricidad más cara
La bancada frenteamplista sostiene que el discurso oficial dice que la competencia bajará los precios, pero los datos dicen lo contrario.
“Costa Rica tiene hoy una de las tarifas residenciales más bajas de la región ($0.180 por KWh) comparado con los mercados liberalizados de Guatemala ($0.296) o El Salvador ($0.224). Romper el modelo del ICE es, matemáticamente, una invitación a subir los precios para igualarnos a los vecinos”, agrega el Frente Amplio.
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Los legisladores también señalaron que “el costo de mantener las torres, los cables y la red nacional es fijo. Si las grandes empresas se salen del sistema, el costo de mantenimiento de toda esa red tendría que ser pagado por los que se quedan: las familias, los pequeños comercios y los sectores más vulnerables”.
Los diputados del PLN también se oponen al proyecto, pese a que el texto que está en discusión es precisamente de la bancada liberacionista anterior. Álvaro Ramírez, jefe de fracción de los verdiblancos, dice que no están satisfechos con el texto y piensan que el proyecto le haría un gran daño al ICE.
“En una apertura (del mercado) en donde eventualmente al ICE le van a quitar el acceso que tiene hoy, privilegiado, al mercado centroamericano, va a tener que entrar a competir con otros actores. Eso va a evitar que muchos de esos ingresos por el diferencial en la tarifa puedan seguir alimentando al ICE; esa es una de las fuentes de financiamiento que se usa para bajar las tarifas en Costa Rica.
“Al crear un mercado de mayoristas para que los grandes consumidores puedan pactar directamente contratos con jugadores privados, eso hace que una empresa, como por ejemplo Coopelesca, si pierde a su principal cliente, ¿cómo tapa ese hueco? Probablemente va a tener que subirles las tarifas a las personas de San Carlos. No es solo el ICE el que se ve afectado en este rediseño del modelo, sino también esas empresas que hoy cubren prácticamente la mitad de la demanda en Costa Rica, que son cooperativas, empresas municipales y la Compañía Nacional de Fuerza y Luz", explicó Ramírez.
Electricidad tendrá un papel fundamental en el futuro
El economista Fernando Rodríguez también ve con dudas el proyecto y argumenta que la electricidad aumentará su importancia en el futuro porque ya no solo será usada para iluminación o fuente productiva, sino que será el principal insumo para el funcionamiento de los vehículos, ya que se sustituirá la gasolina.
“Si no se garantiza a la gente electricidad abundante y asequible, pues entonces la reforma no tiene sentido porque no le aporta a las personas suficiente beneficio.
“La reforma tal y como está planteada lo que pretende es abrir espacios para que haya más inversión privada, lo cual no está mal, pero en tanto no se organice el mercado en función de las necesidades de las personas, en función de que se pueda generar electricidad a un precio razonable para la gente y que se garantice que habrá prioridad para el uso de la electricidad de los hogares, creo que hay una enorme desventaja en el proyecto de ley”, argumentó el economista.
Este lunes en la tarde, la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) hizo una conferencia de prensa en la que Nogui Acosta, jefe de fracción de la bancada oficialista, aseguró que seguirán adelante con el proyecto, pese a que ya saben que no tienen los 38 votos necesarios para la aprobación de la iniciativa en segundo debate.
Acosta dice que los argumentos de quienes dicen que el proyecto de ley le haría daño al ICE, que podría causar que suban las tarifas de la electricidad o que podrían darse apagones a futuro, son mentiras y que más bien el proyecto le haría mucho bien al país, como cuando se dio en el país la apertura telefónica y la apertura de los seguros.





