El parque central de Alajuelita, en San José, fue escenario de un trágico hecho, el cual conmocionó a todas las personas que se encontraban disfrutando del día en ese lugar.
En una de las bancas de ese parque se encontraban sentados dos conocidos indigentes de la zona, quienes, pese al fuerte aguacero que había caído minutos antes, estaban inmóviles, uno arrecostado al lado del otro.
El horror se desató cuando varias personas se acercaron a ellos, pensando que se habían quedado dormidos, pero terminaron descubriendo que ambos estaban muertos.
Tras ese terrible hallazgo se desataron varios rumores, muchos de estos señalando que se trataba de un doble homicidio, en el cual ambos hombres habían sido envenenados con algún tipo de sustancia.
LEA MÁS: Fatal choque de bus de Lumaca contra un árbol dejó a un padre de familia sin vida
Sin embargo, este sonado caso, que ocurrió hace 11 años, dio un inesperado giro, pues se descubrió que la causa de la muerte de ambos indigentes estaba lejos de ser un crimen.
Así lo contó a La Teja Maikel Vargas, médico forense y profesor catedrático de la UCR, quien fue el encargado de hacer la autopsia a uno de esos dos hombres, la cual terminó revelando lo que realmente había sucedido.
“Uno tiene que descartar siempre que se trate de un delito, un homicidio; uno siempre tiene que pensar mal, desconfiar de todo y decir que tal caso es un homicidio hasta que se demuestre lo contrario, porque la ciencia es la que va descartando hasta que, finalmente, se determine lo que realmente sucedió”, explicó.
Triste escena
Este hecho, que aún es recordado por muchos vecinos de Alajuelita, ocurrió cerca de las 2:30 p.m. del sábado 14 de setiembre del 2014.
Cuando los paramédicos de la Cruz Roja llegaron al parque, revisaron a ambos hombres y, rápidamente, determinaron que ya no había nada que hacer por ellos.
Las autoridades judiciales identificaron a los fallecidos como dos hombres de apellidos Méndez, de 45 años, y conocido como “Tucán”; y Montero, de 65 años y conocido por el alias de “Majijo”. Ambos eran indigentes conocidos y muy queridos en Alajuelita.
Muchos de los habitantes de ese cantón josefino aún tienen grabada en su memoria la triste escena que se dio en ese parque, cuando los cuerpos de ambos sujetos fueron tapados con sábanas blancas mientras aún seguían sentados sobre la banca, a la espera de que el OIJ realizara su traslado a la morgue judicial.
LEA MÁS: Hombre aceptó que fue el quién asesinó de forma despiadada a mujer en Heredia
Ese mismo día empezaron a circular rumores de que Tucán y Majijo, posiblemente, murieron intoxicados o envenenados, pues cerca de la banca en donde fallecieron se encontraron varios frascos y botellas.
Sin señales de envenenamiento
Para aquel momento, Maikel Vargas trabajaba en la morgue judicial del OIJ y ese día se encontraba de guardia, por lo que le tocó recibir los cuerpos de ambos indigentes y encargarse de realizar la autopsia de uno de ellos, mientras que una de sus colegas se encargaba de la otra.
“Ambos tenían una historia muy parecida, que los habían encontrado fallecidos en una banca; prácticamente murieron al mismo tiempo, entonces en ese momento todo mundo sospechaba que los habían envenenado con algo”.
Tanto Vargas como su compañero iniciaron con la revisión de los cuerpos, principalmente buscando signos de envenenamiento, que suelen aparecer en cadáveres cuando hay presencia de algún veneno.
“Cuando empezamos a hacer las autopsias, notamos que no tenían signos de envenenamiento por fuera. Los venenos pueden ser de muchos tipos, pero los más comunes son los plaguicidas, pero ellos no tenían ningún signo externo ni ningún olor en particular, pues muchas veces las personas que mueren por esas circunstancias tienen un olor diferente por la sustancia que se tomaron o algún color particular”.
Atragantados con carne
El médico forense explicó que todas las autopsias se hacen de forma completa, por lo que el siguiente paso fue examinar las vías aéreas de ambos hombres. Fue en ese momento que dieron con un descubrimiento crucial.
LEA MÁS: OIJ revela el oscuro motivo por el que Shaggy habría ordenado desaparición de muchacha
“Casi que al mismo tiempo que hacíamos las autopsias de estas dos personas encontramos (él y su colega) metidos en el inicio de la tráquea, como en la laringe, pedazos de carne, muy similares, como cuando alguien comió carne en salsa o carne en trozos.
“Eso fue un hallazgo característico de asfixia por obstrucción de vías respiratorias. Por ejemplo, cuando un chiquito se come una semilla de mamón chino y se le queda pegada o cualquier objeto”, detalló.
Sumado a ese hallazgo, los forenses también descubrieron que ambos hombres presentaban una coloración oscura y congestión, signos de que habían muerto por asfixia.
Sin embargo, el caso seguía siendo muy extraño, sobre todo por el hecho de que ambos indigentes murieron al mismo tiempo y, en apariencia, nunca se les vio pidiendo ayuda o llevándose las manos a la garganta. Por ese motivo los forenses realizaron más pruebas.
“Seguíamos creyendo hasta ese momento que la carne, aparte de que se había pegado ahí, tenía que tener alguna sustancia para que los dos hubieran fallecido casi que al mismo tiempo, prácticamente de forma instantánea.
“Entonces mandamos exámenes de toxicología, sangre, orina, pero sobre todo en sangre que es donde se iba a encontrar lo que pudo haber causado la muerte de forma inmediata; incluso en contenido gástrico, para ver si algo de lo que habían comido previamente tenía algún veneno”.
“Algo raro sucedió, porque cualquier se hubiera defendido de esa asfixia, empieza a toser, tirarse al suelo o pedir ayuda”.
— Maikel Vargas, médico forense y profesor catedrático de la UCR.
LEA MÁS: Una amistad traicionada terminó en tragedia frente a la iglesia de Barva de Heredia
Exámenes en blanco
Vargas dijo que esperaban que en las pruebas de toxicología apareciera alguna sustancia que justificara el motivo por el que ambos hombres habían muerto al mismo tiempo y de una forma tan rápida, pero al final eso no sucedió.
“Esperamos los tres meses que duran los exámenes de toxicología y cuando llegaron los resultados estaban completamente negativos. En ese laboratorio las máquinas casi que descartan todas las sustancias potencialmente letales; probablemente, haya alguna que no detecten, pero ni siquiera yo sé cuál es, solo ellos deben saberlo. Se hizo el escáner de todas las sustancias, no había absolutamente nada, ni alcohol ni nada como para decir que estaban con la conciencia disminuida o algo así”.
Ante ese panorama, los médicos forenses concluyeron su trabajo señalando en el resultado de la autopsia que la causa de muerte de ambos indigentes había sido asfixia por obstrucción en las vías respiratorias.
“Este es un caso como único en el mundo, o al menos en nuestro país, en el que dos personas se hayan atragantado al mismo tiempo con dos pedazos de carne y hayan muerto casi que al mismo tiempo. Fue una circunstancia muy particular”.
Polémica rodeó el caso
Luego de que las autoridades judiciales confirmaron que ambos indigentes habían fallecido a causa de la asfixia que les provocó la carne con la que se atragantaron, no faltaron personas que salieron a decir que eso no podía ser cierto y aseguraban que los dos hombres habían muerto envenenados.
Vargas contó que, tras finalizar la autopsia, él pensó que el caso iba a generar cierta polémica, pero aseguró que siempre se mantuvo tranquilo, pues estaba seguro de que él y su colega habían hecho su trabajo de la forma correcta.
LEA MÁS: Bebé de 2 años murió a causa de pugna que alias Shaggy mantuvo con poderoso líder narco
“Nosotros nos quedamos pensando que esto pronto iba a generar polémica, porque iban a decir que estábamos encubriendo un homicidio, pero jamás íbamos a hacer eso, no tenía ningún sentido. Si hubieran sido las dos autopsias a cargo de una misma persona, se podría pensar que pudieron ser manipuladas, pero era otra colega y yo.
“¿Nosotros qué ganábamos con decir algo que no era? Teníamos que concluir con los elementos que teníamos disponibles y, responsablemente, esperamos los exámenes de toxicología a ver qué arrojaban, y estábamos esperando que dijeran que había cianuro o alguna sustancia letal, pero no salió absolutamente nada”.
Un caso muy particular
Este caso sigue muy presente en la memoria de Vargas debido a las particularidades que lo rodearon, principalmente el hecho de que ambos hombres murieran exactamente al mismo tiempo.
“Fue un caso muy raro, porque puede ser que uno se atragante, o que los dos se atraganten en diferentes tiempos, pero que se atragantaran al mismo tiempo con un pedazo de carne muy similar, a la misma hora y en el mismo lugar, eso es lo que llama mucho la atención”.
También que ambos indigentes fueran encontrados sentados en la banca, uno al lado del otro, al punto de que parecían dormidos, como si no hubieran hecho nada por tratar de buscar ayuda.
“Una persona muere por asfixia en pocos minutos, pero normalmente, sí hacen señas de que se están ahogando, como llevarse las manos a la garganta, se tiran al suelo o caminan y tratan de pedir ayuda. Eso es lo raro de este caso, no sé si estaban aletargados o bajo otra circunstancia”.
Pese a estas situaciones, Vargas aseguró estar tranquilo y satisfecho con el trabajo que él y su colega realizaron en esa ocasión, el cual fue respaldado con todas las pruebas forenses.
Hasta el día de hoy no se ha dado a conocer, públicamente, de dónde fue que los indigentes obtuvieron esa carne que les terminó costando la vida.




