El estadio Alejandro Morera Soto posee un tesoro que es invaluable para los aficionados de Alajuelense, ya que pueden descubrir este preciado bien, que confirma a la Catedral rojinegra como el único estadio que late en el mundo.
Desde hace un año, la dirigencia liguista tomó la decisión de abrir este escenario a su gente y por eso se organizan con regularidad tours guiados por el Morera Soto, para conectar emocionalmente con el pasado y el presente del club, que fue fundado en 1919.
A través del recorrido, liderado por el periodista Manrique Yglesias, los leones conocen cuál fue la primera gradería que se construyó en la casa de don Alejandro y poco a poco, se adentran en la evolución del inmueble, que al día de hoy se abastece únicamente de energía solar.
El recorrido finaliza en el Salón París Carlos Alvarado, el primer museo de un club de la primera división de Costa Rica, un espacio en el que se le rinde tributo a una parte de los títulos que ha cosechado el equipo erizo con el paso de los años.
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Este sábado 6 de junio se reanudan las visitas, como parte del inicio de la temporada 2026-2027, por lo que le invitamos a participar de esta experiencia, para compartir los inicios de la Liga y todo lo que ha construido hasta la actualidad.
Recomendaciones: como el tour se hace durante el día, puede que el calor quiera hacer estragos en la visita, sobre todo para las personas que no viven en Alajuela. Por eso, se recomienda llevar agua o alguna bebida hidratante, una gorra o sombrero, ir con calzado cómodo, ya que el recorrido dura una hora o un poco más y colocarse protector solar.
Una Catedral que late
Las visitas se organizan los sábados, a partir de las 11 de la mañana, y son aptas para todo público.
El punto de partida se da frente al mausoleo, en donde yace el corazón de don Alejandro, que está ubicado en la plazoleta de acceso al área sureste del estadio.
Allí, hombres, mujeres y niños llegan luciendo sus camisetas rojinegras y se preparan para que, a lo largo de una hora, conozcan detalles curiosos sobre la construcción del estadio y repasen la historia del club.
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“Morera Soto fue un tremendo goleador, metió casi 120 goles con la camiseta de la LDA; además fue diputado por la provincia de Alajuela y en 1966 dejó de llamarse estadio de Alajuela para asumir su nombre actual, Alejandro Morera Soto.
“En 1995 falleció Alejandro Morera Soto y le sacaron el corazón. Lo depositaron en una urna de plata y quedó inmortalizado detrás de esta placa, por eso es el único estadio que late en el mundo; es el Alejandro Morera Soto”, explicó Yglesias, que hace de guía durante la actividad.
De inmediato, los liguistas se trasladan a la gradería este, en donde se enmarca el inicio de todo. En esta localidad, se habla de los inicios del club y de cómo, el 18 de junio de 1919, cerca del costado sur del parque central de Alajuela, en donde estaba el Salón París, un grupo de 20 personas se reúne y decide crear el club.
“La Liga Deportiva Alajuelense es uno de los miembros fundadores del fútbol profesional en Costa Rica, a partir de 1921, y se sigue manteniendo en primera división de forma ininterrumpida por casi 107 años, y es así como nace aquí la leyenda, la historia de uno de los clubes más grandes de Centroamérica.
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“La Liga empieza jugando en una provincia que no era la nuestra, jugaba en el estadio Nacional y en 1938, un directivo, Carlos Bolaños, ve la necesidad de construir un espacio en la ciudad de Alajuela y se comienza a buscar la manera de comprar los terrenos en donde está el estadio.
“Cada metro cuadrado costó 80 céntimos de colón y en 1942 ya se abre y se juega el primer partido ante Cartaginés, en el estadio de Alajuela. Esta era una gradería de madera, más pequeña, más humilde, que fue donada por el padre de las garantías sociales de este país, don Rafael Ángel Calderón”, relatan en el tour.
Un dato curioso es que cada gradería en el Morera Soto tiene un nombre, dedicado a las leyendas del equipo erizo.
La gradería sur es la Alejandro González, portero histórico de la institución; la oeste lleva el nombre de Wilmer López; la pecera (localidad más reciente) lleva el nombre de José Luis “Chime” Rojas; la norte se bautizó Marvin Gordon y las canchas multiusos, que están atrás, tienen el nombre de Salvador Soto, el “Indio” Buroy.
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Anteriormente, el consultorio médico llevaba el nombre de Longino Soto, quien fue presidente de la institución y, a la fecha, la gradería este no tiene nombre y la cancha recibe el nombre de don Álvaro Vega, que no fue jugador, pero fue la persona que cuidó la grama del estadio por más de 50 años.
El camerino del equipo de casa se llama Francisco “Gato” Álvarez, quien tiene más de 50 años laborando para la institución y tiene 85 años. Ha sido masajista, entrenador de porteros, es cruzrojista y a la par del camerino, está en lo que en su momento fue el gimnasio de primera división, que quedó y que lleva el nombre de don Carlos Alvarado, arquero histórico de la institución.
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Imágenes que quedan en la historia
Una vez que se transita por la gradería este, se hace una parada en el túnel que lleva a uno de los sectores de comidas, que están en el lado este. Allí hay varios murales que desean transmitir el ADN manudo y esta iniciativa nació en el 2019, con el centenario del club.
En los murales aparecen figuras de la talla de Mauricio Montero, Wílmer López, Carlos Alvarado y Shirley Cruz. En esta parada es inevitable que los fiebres no aprovechen para tomar fotos a los murales y llevarse un recuerdo de estas obras.
“El Chunche jugó más de 400 partidos con la Liga, ganó cuatro campeonatos nacionales, ganó la Copa Grandes de Centroamérica del 96. Pero más allá de que ganó o que no ganó, el Chunche era sinónimo de sacrificio, de que no regalaba ni un centímetro de ventaja, que si había que trabar con la cabeza, trababa, que era absolutamente aguerrido y comprometido con la causa.
“Tanto así que en su momento, cuando dejó el fútbol, se le retiró su dorsal, el número 20. Esa entrega, ese compromiso, esa forma de defender, creo que es parte de esas características que resumen ese ADN manudo.
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“También me gusta hablar de Shirley Cruz, porque llegó hasta Francia para levantar dos Copas de Campeones de Europa. También salió campeona en Liga Deportiva Alajuelense y ha inspirado a miles de mujeres que están en el fútbol femenino”, comenta Manrique.
Una vez que se hace este recorrido por los murales, se traslada a la gradería sur, en donde se habla de las primeras transmisiones televisivas de partidos de fútbol que correspondían a partidos de la Liga, y se cuenta por qué a los liguistas se les dice manudos.
“En la década de los 40, en Costa Rica, sobre todo en el GAM, se vivían tiempos turbulentos y cuando el tren iba de Alajuela hasta San José y pasaba por el sector de Heredia, había una rivalidad muy latente que se manifiesta hasta el día de hoy, por lo menos en lo futbolístico, con los heredianos.
“Y entonces, si la gente que viajaba en el tren veía ropa tendida, sacaban las manos y botaban la ropa de los tendederos. Entonces, los heredianos, cuando venía el tren desde Alajuela, advertían a los vecinos y decía: ‘atentos que ahí vienen los manudos’, en alusión a que, según ellos, tenían las manos grandes y por eso les botaban la ropa”, expresaron en el recorrido.
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Asombro
Conforme se avanza en el recorrido, el asombro de los aficionados es evidente, más que todo en personas que visitaban por primera vez el estadio.
Una de ellas es Javier Rojas, un estudiante de geografía que aprovechó que no tenía que hacer tareas de la universidad para hacer el tour. Este vecino de Montes de Oca quedó impresionado con todo lo que se cuenta y lo que aprendió de la visita a la casa del equipo de sus amores.
Las entradas. Los boletos se compran en el sitio web https://boleterialaliga.com y tienen el siguiente costo: nacionales ₡4 mil, extranjeros ₡5 mil y niños mayores de 5 años y adultos mayores ₡2 mil. El sábado 13 de junio no habrá recorrido, debido a que ese día se celebrará la asamblea de asociados del club.
“Desde hace tiempo quería venir, pero vivo en Montes de Oca y a veces es complicado trasladarse hasta San José. Tenía muchas ganas de conocer el estadio y me parece que el tour es muy organizado, se cuentan detalles que uno no conoce y es muy enriquecedor para los aficionados.
“Lo que más he esperado es conocer el salón de trofeos y sé que no sacaré esas imágenes de mi memoria, porque la Liga tiene mucha historia y sé que está plasmada en esos títulos. Además, me encantó ver los murales del Pato López”, dijo muy emocionado.
Una de las últimas paradas es en la llamada pecera, que es un palco VIP. Acá se hace un recuento de la vida más reciente del club, antes de pasar al camerino y al salón de trofeos y el museo, una joya para los amantes de la historia.
“A mediados de los años 80, el estadio empieza a tener la estructura que conocemos el día de hoy. La pecera se construyó a finales de los 90, gracias a la venta de Froylán Ledezma al Ajax de Ámsterdam”, citan en el recorrido.
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Y la cereza en el pastel es la visita al camerino del equipo casa, en donde los fiebres se colocan frente a las estaciones de sus jugadores favoritos. A unos metros, está la sala de prensa del estadio, que también tiene un mural en donde aparecen capitanes liguistas, como Pablo Gabas.
Y el tour se cierra con la visita al Salón París Carlos Alvarado. Acá se aprecia un trofeo que se le dio a un equipo llamado 11 de Abril, que antecedió a Alajuelense. Además, aparece una copa restaurada, en donde aparece la imagen de Juan Santamaría.
El primer trofeo internacional lo ganó Alajuelense en 1961, que es la Copa Centroamericana y del Caribe y la Copa del título 31, que se obtuvo en diciembre del 2025. Además, hay camisas históricas, como las de Carlos Alvarado que usó en 1960, una de Fernando Sossa en la final del campeonato 1981-1982 y de Óscar Emilio Cordero, en 1963.
